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Paolo de Castro, en Sevilla

El campo andaluz se enfrenta a la PAC «más difícil» por el descrédito de la agricultura

El europarlamentario y ex ministro italiano recibe de ICAM y Asaja Sevilla una distinción por su aportación a la agricultura europea

29/11/2021 Actualizado a las 08:01

El que fuera dos veces ministro de Agricultura de Italia y actualmente europarlamentario (miembro de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo), Paolo de Castro, ha recibido en Sevilla la distinción que otorga el Instituto de Cuestiones Agrarias y Medioambientales (ICAM) y Asaja Sevilla a personalidades que han destacado por su contribución al desarrollo del sector agrario.

Esta condecoración ha puesto la guinda a la Jornada «El futuro de la Agricultura en la Unión Europea», en la que Paolo de Castro ha disertado sobre el «difícil momento» que vive el campo hoy día y sobre el futuro del agro a nivel europeo, español y andaluz, ya que la semana pasada el Parlamento Europeo aprobó la nueva Política Agraria Común (PAC), que se aplicará a partir de 2023.

Se trata, según ha definido el propio europarlamentario, de la reforma de la PAC que ha resultado «más difícil de negociar», debido a que «ya no tenemos el apoyo de la opinión pública con el que contábamos en los años 80», denunciando a continuación los «continuos ataques» a la agricultura y el desprestigio del sector del que depende la alimentación de la población mundial.

De Castro, que ha sido protagonista de la Agenda 2000, propulsor de la OCM del vino y de la OCM del sector hortofrutícola, y una de las voces autorizadas de las reformas de la PAC desde 2014, ha señalado que la agricultura está siempre en el centro de los debates, y no precisamente para bien: «Las nuevas sensibilidades de la sociedad frente al cambio climático, el bienestar animal, las emisiones de CO2, enfermedades… Se ve a la agricultura como la causante principal de todo esto porque la opinión pública no sabe nada del campo», ha lamentado.

«El ataque al sector agrario es hoy diario y llega por distintos canales, incluido los medios de comunicación, por problemas que no tienen nada que ver con los agricultores». Así, por ejemplo, ha criticado que «se los acusa de utilizar mucha química, pero los agricultores tienen combatir las enfermedades de los cultivos y si no hay química tendrá que haber alternativas».

Reconocimiento a Paolo de Castro por su contribución al sector agrario / Asaja

En este sentido, ha lamentado que en la estrategia europea «De la Granja a la Mesa (Farm to Fork)» se proponga reducir para el año 2030 un 50% el uso de los fitosanitarios, subrayando que «el problema no es tanto el porcentaje, sino cómo lo hacemos».

A este respecto, ha señalado que «Ya existen variedades de viña resistentes al oídio sin necesidad de química, y hay grandes expectativas puestas en la innovación genética», pero para lograr esto «se necesita mucho tiempo, recursos y mucha innovación», ha precisado.

Igualmente, ha criticado que la estrategia «no puede pedir menos fitosanitarios a los productos de la Unión Europea y luego importar otros de terceros países que no cumplen las mismas exigencias», denunciando que «Farm to Fork no puede suponer una reducción del potencial agrícola europeo y un aumento de las importaciones de alimentos», ya que esto supondría «un fracaso».

Búsqueda de aliados

El prestigioso agrarista europeo ha señalado que la agricultura está inmersa en un periodo intenso de transformaciones y cambios. Mientras que por un lado se ha evidenciado su esencialidad durante la pandemia, por otro, el sector vive en una encrucijada.

El nuevo Pacto Verde impulsado por la Unión Europea, con orientaciones medioambientales y de lucha contra el cambio climático, condicionará de manera muy importante la agricultura y la ganadería europeas. A esto se suma la nueva reforma de la PAC, con muchas más exigencias medioambientales y con menor presupuesto; la intensidad de la nueva globalización y la ambiciosa línea de actuación seguida en materia agraria por el resto de potencias mundiales.

Por todo ello, «la agricultura necesita aliados», ha subrayado Paolo de Castro, para poder salir «de esa campaña de descrédito», y ha animado a buscar también «alianzas con el consumidor». En este sentido, ha señalado que «no podemos dejar que nos arrinconen, no tenemos que jugar a la defensiva sino al ataque, dando a conocer el importante papel que desempeñan nuestros agricultores en la alimentación y en la gestión del territorio».

El europarlamentario ha invitado a pensar en cómo aumentar los apoyos «a una agricultura que es la que nos da de comer, como ha quedado demostrado en esta pandemia», y en este sentido, ha defendido la condicionalidad social de la nueva PAC, un aspecto que no acaba de gustar en Andalucía, aunque el exministro italiano ha explicado que esta dimensión social «nos ha permitido crear un frente más amplio con asociaciones que han creado un movimiento a favor de esta reforma agraria».

Presentación de las estrategias contempladas en el Pacto Verde Europeo / Agrónoma

En relación a la nueva PAC, de Castro ha destacado su aspecto medioambiental y ha asegurado que hay que actuar de forma que los ecoesquemas pongan a los agricultores en condiciones de no perder el 25% de las ayudas directas, sin burocracia y complicaciones que hagan peligrar la percepción de estas ayudas.

El condecorado por ICAM y Asaja Sevilla también ha puesto en valor que «hemos logrado 387.000 millones de euros para el periodo 2021-2027» y ha insistido en que «no ha sido fácil», pues «en los tres últimos años, mientras negociábamos la PAC hemos sufrido centenares de presiones». Una PAC que, como novedad, otorga mayor gobernanza a los Estados Miembros y que se enfrenta también ahora al reto de cómo hacer el reparto interno de los fondos.

Apuesta por la innovación

Paolo de Castro, quien también ha ejercido como profesor titular de Economía Agraria en la Universidad de Bolonia, ha hecho una clara apuesta por la innovación: «La agricultura tiene que ser motor de innovación», ha apostillado. «La pandemia ha puesto el foco de la opinión pública sobre la ciencia, y la ciencia es crucial para la agricultura, porque debe dar respuesta a los futuros retos».

En este sentido, ha subrayado que en esta nueva Europa verde «hay un espacio interesante para la agricultura», que puede contar «con los recursos que aporta la nueva PAC» para lograr así dar la vuelta a la tortilla y pasar de ser considerada, -injustamente-, como responsable en parte de las emisiones contaminantes (cabe recordar que en España, según los datos oficiales del Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero (GEI) la producción ganadera de carne representa únicamente el 7,8% del total de emisiones), a ser mitigadora del cambio climático y a potenciar su papel como reductora de la huella ambiental.

En esta jornada, Paolo de Castro ha estado acompañado por el presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos; el Secretario General de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, Vicente Pérez; el presidente de ICAM, José María Loring; el jefe de ventas de BASF Agro en España, Jesús Delgado y el presidente de Asaja Sevilla, Ricardo Serra.

Con esta distinción, de Castro se suma a una larga lista de personalidades relevantes del sector agrario de la que también forman parte, entre otros, Jaime Lamo de Espinosa (2011), Tomás García Azcárate (2012), Simon Coveney (2014) o Miguel Arias Cañete (2015).