X

El Papa Francisco, firme defensor del mundo rural y la seguridad alimentaria, deja un legado imborrable

El FIDA destaca su compromiso con los pequeños agricultores y su lucha contra el hambre, la pobreza y la desigualdad en las zonas rurales

21/04/2025 a las 13:30

El fallecimiento de Su Santidad, el Papa Francisco, ha conmocionado al mundo entero. Su legado trasciende lo espiritual: fue una voz constante en defensa de los más vulnerables, especialmente de quienes viven en zonas rurales y producen los alimentos del mundo, pero paradójicamente padecen hambre y pobreza.

Desde el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), su presidente, Álvaro Lario, ha rendido homenaje al Pontífice por su incansable labor:

«El Papa Francisco dedicó su vida a ayudar a las personas marginadas y a defender a las poblaciones más vulnerables del mundo. Nos recordó que la esperanza es una acción».

El Papa siempre reconoció el papel indispensable de los pequeños agricultores en la seguridad alimentaria mundial y en la lucha contra el cambio climático. En numerosas ocasiones exigió medidas urgentes para apoyar al mundo rural, destacando que el desarrollo sostenible comienza en el campo.

En 2019, Su Santidad intervino ante el Consejo de Gobernadores del FIDA, donde subrayó la urgencia de transformar el desarrollo rural: «Nada de ello será posible sin lograr el desarrollo rural, un desarrollo del que viene hablándose desde hace tiempo, pero que no termina de concretarse».

También fue un defensor comprometido de los Pueblos Indígenas, de la equidad económica y de la necesidad de una arquitectura financiera internacional más justa. Inspirado por el llamado de San Juan Pablo II, pidió la condonación de la deuda de los países más pobres, para permitirles invertir en servicios esenciales como la agricultura, la sanidad y la educación.

Bajo su liderazgo, la Santa Sede tuvo un papel activo en la diplomacia internacional, impulsando debates clave sobre desarrollo rural, sostenibilidad y justicia global desde su rol como observador en las Naciones Unidas.

«El FIDA aprecia profundamente la labor del Papa Francisco en favor de la agricultura sostenible y su auténtica preocupación por las poblaciones rurales más vulnerables», añadió Lario. El FIDA se compromete a honrar su legado, trabajando por un futuro rural más justo, resiliente y solidario.