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Fruit Attraction

Así son las peculiares naranjas que la sevillana Alcafruit presentará en Fruit Attraction

La cooperativa participa en la mayor edición de la feria internacional con sus cítricos como producto estrella

07/10/2024 Actualizado a las 09:40

La cooperativa Alcafruit se anuncia con un lema que abre su página web: «Mucho más que una cooperativa». Esta empresa empezó en 1942 como la unión de productores del campo y vendían un estilo de vida. Detrás hay 563 socios y 442 socios colaboradores que trabajan en más de 9.000 hectáreas regadas por el río Guadalquivir donde plantan cítricos, fruta de hueso, maíz, cereales de invierno, algodón, girasol y hortícolas, introduciéndose recientemente nuevos cultivos como caquis y almendros.

Una de las secciones de Alcafruit es la dedicada a los dos frutos estrella de la cooperativa, la naranja y la mandarina. Un total de 110 socios con explotaciones agrícolas que se extienden en casi 1.000 hectáreas donde se producen 30 millones de kilos, principalmente de estos cítricos.

En la fábrica preparan el producto unos 200 trabajadores, el 65 por ciento mujeres. Del 8 al 10 de octubre, será una de las cooperativas andaluzas que expondrá en Fruit Attraction, la feria de referencia mundial en la comercialización hortofrutícola que se celebra en Ifema Madrid. Este año expondrán en la capital de España más de 2000 empresas productoras de 56 países representados en 10 pabellones.

Novedades en Madrid

Alcafruit lleva desde 2012 participando en esta feria y cada año presenta novedades en diferentes tipos de cultivos. En esta edición dará a conocer la variedad ‘navel chocolate’, de origen muy antiguo cuyo color externo tira más hacia tonos marrones y verdes que al color que distingue su propio nombre. Y la naranja ‘red line’ que se distingue por la pigmentación del color interno, de pulpa roja.

Rocio Soriano, gerente y responsable del Departamento Comercial, dice que son variedades que se exportan a países concretos, la navel chocolate a Brasil y la red line va para Francia.

Stand de Alcafruit en una pasada edición de Fruit Attraction / A. F.

La mayor parte de su producción va al extranjero

Alcafruit exporta la mayor parte de su producción, un 80 por ciento, sólo el resto se queda en España. Exportan, además, a Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Noruega y lo que denominan, países de Ultramar. «En nuestra cooperativa las novedades son constantes en tipos de cultivo y plantaciones. En esta Feria exponemos al mundo las nuevas variedades, como cooperativa estamos creciendo en este sentido».

En Alcafruit hay una sección con 11o socios que forman parte de la Organización de Productos Frutas y Hortalizas. Comenzó a funcionar en 2001. Rocío Soriano explica que esta especialización supone que los agricultores entregan toda su producción y, además, «tenemos acceso a los fondos operativos». Trabajan en 985 hectáreas de tierras en la Vega del Guadalquivir centradas en cítricos, concretamente naranjas y mandarinas.

Producir éticamente

En esta cooperativa producen y comercializan éticamente. «Respetando los parámetros sociales como la igualdad entre hombres y mujeres, en oportunidades y salario», concreta la gerente. Es más, afirma que la plantilla de Alcafruit está «altamente feminizada, en planta el 65 por ciento de la plantilla son mujeres».

Así es también en el staff directivo (se puede comprobar en la web) en el que de ocho responsables de secciones diferentes, seis son mujeres. La plantilla en plena campaña la forman unos 200 trabajadores, aunque Soriano apunta que «ya se mantiene prácticamente todo el año».

Cooperativa Alcafruit / A. F.

Competencia de terceros países

Para esta cooperativa, el hándicap es superar las exigencias del reglamento europeo. «Trabajamos en desigualdad a la hora de producir los cítricos con respecto al resto del mundo. La legislación nos está dejando sin recursos para poder tratar y generar producto resistente en calidad», explica Rocío Soriano.

Según cuenta la responsable de Alcafruit, en la primera parte de la campaña, hasta enero, la fruta que se produce en el sur de España no tiene competencia, pero, a partir de enero, «la competencia del producto que llega de Egipto es muy agresiva. Producimos soportando mucha desigualdad tanto a la hora de mantener la calidad como con respecto a la mano de obra», añade.

La regulación europea exige certificados de calidad y las leyes de los países un sueldo digno para los trabajadores, todo suma para mejorar y producir éticamente. Pero países como Egipto no pasan por estas exigencias por lo que pueden ofrecer fruta en el mercado a precios más bajos. «Aunque no haya producido ni éticamente ni con salubridad», especifica Soriano. Para la gerente de la cooperativa sevillana «no tenemos armas para luchar contra esto».

Inestabilidad en los mercados

El año pasado ,la campaña se complicó a partir de enero. Y este año esperan que la situación empeore «porque han cortado el paso de barcos por el Canal de Suez, por lo que la fruta de Egipto que va camino de los países asiáticos no ha podido pasar y llegará a Europa». Las empresas españolas pasan por continuas inspecciones pero cuando entra la fruta u otro producto de otros países en Europa, lo hacen sin las mismas exigencias que se le aplica a los productos europeos por lo que puede competir en precio.

Sin rentabilidad, no hay relevo generacional

Para Rocio Soriano, el agricultor tiene que ser, además, empresario. «No hay relevo generacional porque no hay rentabilidad. En la actualidad, el riego se controla por ordenador, los tractores son de última generación, se realizan grandes inversiones, todo eso ha cambiado. Pero el agricultor ya no sólo se enfrenta al tiempo, sino a la inestabilidad política y a la inseguridad de los mercados».

La responsable de la cooperativa de Alcalá del Río asegura que «somos la huerta de Europa, hay productos españoles por todas partes pero no tenemos apoyo institucional y es difícil que los agricultores se unan». Aún así, su empresa participa en la feria madrileña porque este espacio es el principal escaparate de Europa.