Constituida la primera cooperativa hispano-lusa para impulsar el cultivo de la pitaya
La nueva entidad, integrada por agricultores andaluces, extremeños y portugueses, pretende cubrir la demanda creciente de este fruto tropical en los mercados europeos y de Oriente Medio
Un total de 26 productores procedentes de las provincias andaluzas de Huelva, Sevilla y Cádiz, así como de Extremadura y del sur de Portugal, que llevan años cultivando este fruto tropical novedoso en España, se han unido para constituir la Sociedad Cooperativa Andaluza (SAC) «Pitaya de Andalucía», impulsada desde la provincia de Huelva y que estará presidida por el onubense Alberto Garrocho.
La nueva cooperativa, que es la primera que trasciende las fronteras de una provincia, de una región e incluso de un país, nace con los objetivos de seguir creciendo e impulsar este cultivo unificando una oferta que crecerá a medida que se incrementa la producción con los años, con el fin de alcanzar y cubrir la demanda creciente en diferentes mercados, entre los que destacan los europeos y otros de Oriente Medio, cómo Dubai, según Garrocho.
Características y cultivos en Andalucía
Este cactus perenne, originario de América central y el Caribe, y que es conocido como fruta del dragón, comenzó a cultivarse en la provincia de Huelva hace unos cuatro años y actualmente se planta en unas 10 hectáreas concentradas, sobre todo, en municipios como Lucena del Puerto, Almonte, Moguer, Palos de la Frontera, San Bartolomé de la Torre, Cartaya y Lepe.
En la zona de Sevilla, va creciendo la demanda de este cultivo que se planta en Carmona, Dos Hermanas y Aznalcóllar y Guillena. En este municipio, la empresa Frondis Pitaya es la responsable de la introducción del cultivo en Andalucía, hace más de siete años, un subtropical que está despertando el interés de muchos agricultores debido al alto precio que alcanzan sus frutos en el mercado.
En otros lugares de la Comunidad andaluza, como Cádiz, Málaga y Almería, el cultivo de la pitaya también ha experimentado un gran desarrollo en los últimos años. La expansión ha sido tal que en 2018, la comarca malagueña de la Axarquía ya contaba con una cooperativa dedicada a la producción y comercialización de esta fruta, con el nombre de Pitaya España, agrupando a productores de todo el territorio nacional.
Cada campaña son más los agricultores que han elegido este fruto para diversificar sus productos y completar la actividad durante todo el año, por lo que destinan algunos metros a la pitaya, entendiendo que la zona del sur de la Península reúne las condiciones propicias para el desarrollo de un cultivo que se caracteriza por precisar escasa agua y mano de obra y una humedad similar a la de la zona.
Requiere menos riego que el aguacate o el mango
Según el investigador del IHSM La Mayora, Iñaki Hormaza, las plantas de la pitaya, al ser epifitas en su ambiente natural se encuentran sombreadas por hojas de los árboles por los que trepan, por lo que su cultivo se debe realizar bajo malla de sombreo. Asimismo, al ser miembros de la familia de los cactus, su requerimiento hídrico es notablemente inferior al de otros cultivos como el aguacate o el mango, aunque superior a los cactus procedentes de climas desérticos.
Además de ser una fruta sabrosa, la pitaya también es reconocida como un súper alimento por sus propiedades saludables, con un bajo valor calórico, ya que apenas contiene hidratos de carbono, y con un elevado contenido de vitamina C, que favorece la absorción del hierro de los alimentos, la resistencia a las infecciones y tiene acción antioxidante.