La pitaya, un innovador cultivo en expansión por la provincia de Huelva
Huelva cuenta con un total de siete hectáreas de este cultivo repartidas en más de 40 explotaciones
La pitaya, también denominada fruta del dragón, continúa ganando importancia en la provincia onubense. En la actualidad, este fruto tropical se presenta como «un cultivo en expansión que puede resultar muy interesante para los pequeños agricultores de la provincia», según ha resaltado el presidente de la Diputación de Huelva, Ignacio Caraballo, durante su visita a la finca ValdeMaría.
Hay que destacar que esta finca, ubicada en el término municipal de Moguer (Huelva), es una de las cuarenta explotaciones agrarias onubenses que han apostado por este cultivo.
Por otro lado, Caraballo ha asegurado que, respondiendo a la petición de los responsable de la cooperativa, se incluirá a la pitaya en los productos onubenses, como los cítricos, frutos rojos, garbanzos de Escacena, aceite, que la institución impulsa, publicita y promociona. Y ello, según ha señalado, porque «nos encontramos ante un cultivo innovador y novedoso que representa una buena alternativa para el campo onubense».
Primera cooperativa hispano-lusa de la pitaya
Además, Ignacio Caraballo, ha recordado que desde el Servicio de Innovación Agrícola y Ganadera de Diputación trabajan «para impulsar y favorecer el crecimiento sostenible y la competitividad de los diferentes sectores agroalimentarios de nuestra provincia».
Por ello, ha expresado su «satisfacción» por la constitución de esta nueva cooperativa, que trasciende las fronteras provinciales, y que representa «una nueva esperanza para el campo onubense».
En este marco, como asegura en una nota de prensa, ha mostrado el apoyo y la colaboración de Diputación con la recientemente constituida Sociedad Cooperativa Andaluza Pitaya de Andalucía, impulsada desde la provincia de Huelva y constituida por agricultores de Huelva, Sevilla, Cádiz, Extremadura y Portugal.
Próximo objetivo, aglutinar la producción
El presidente y el vicepresidente de la nueva sociedad, Alberto Garrocho y Javier Pérez, también han acudido a este encuentro. Por su parte, Alberto Garrocho, que se ha mostrado «convencido» de que «dentro de cuatro o cinco años la pitaya será la fruta reina del verano», ha asegurado que espera que «se amplíen en nuestra provincia las hectáreas en explotación (actualmente alrededor de siete hectáreas), así como los socios de la cooperativa, en la que agricultores de Málaga ya han mostrado su interés».
«Hay que aglutinar la producción para ser fuertes y ofrecer un buen producto al mercado», ha señalado el onubense Garrocho, seguro de las múltiples posibilidades de este fruto tropical que aunque aún no es muy conocido en España, pero sí tiene una «gran» aceptación en los mercados europeos y orientales.
En iguales términos se ha manifestado Javier Pérez, que ha abogado por «posicionarnos en el mercado como la primera cooperativa de pitaya y que las grandes superficies se fijen en nosotros, para que dentro de unos años se hable de la pitaya como hoy hablamos de la fresa o la frambuesa».
La pitaya está ganando cada día más adeptos por «su sabroso y agradable sabor», sus propiedades saludables y su gran versatilidad, ya que también se utiliza en ensaladas, cócteles, elaboración de helados, mermeladas, gelatinas y yogures.