¿Qué plagas se están viendo favorecidas por las altas temperaturas?
En Andalucía

¿Qué plagas se están viendo favorecidas por las altas temperaturas?

La RAIF ha asegurado que algunas plagas como el mosquito verde o la araña amarilla aumentan sus poblaciones con las altas temperaturas

03/06/2020 Actualizado a las 14:43

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de la Junta de Andalucía (RAIF) ha analizado la incidencia de las altas temperaturas sobre los cultivos andaluces y el desarrollo de las diferentes plagas y enfermedades sobre las plantaciones.

Al respecto, ha señalado que «el factor climático que mayor influencia ejerce sobre el desarrollo de las plagas de los cultivos es, sin duda alguna, la temperatura».

En este sentido, ha explicado que cuando la temperatura alcanza valores «extremos» actúa como un «factor importante» de reducción de poblaciones, produciendo un «considerable» porcentaje de mortandad sobre los distintos estadios de desarrollo de las plagas (huevo, larva, pupa o crisálida y adulto).

Sin embargo, la RAIF destaca que, en ocasiones, «las altas temperaturas también ayudan a un rápido desarrollo de la plaga».

Influencia sobre los diferentes cultivos

En relación al cultivo del Algodón, desde la Junta explican que «unas elevadas temperaturas, además de acelerar y estimular un rápido desarrollo vegetativo de las plantas, ayudan a combatir ciertas plagas como los pulgones, produciendo una alta mortandad de individuos».

Además, «en el caso de los lepidópteros, heliotis, earias y gusano rosado provocan la desecación de las puestas y la muerte de las larvas en sus primeros estados de desarrollo».

Sin embargo, la RAIF asegura que su efecto sobre la araña roja es «muy distinto», ya que temperaturas de más de 30ºC ( y hasta los 40ºC) aceleran su desarrollo, acortando su ciclo biológico.

Análisis de la vid

En el caso de la Vid, el comportamiento es «muy similar, pues temperaturas de más de 30ºC, unido a un ambiente seco (humedad relativa inferior al 30%), provocan una mortandad del 50-60% de huevos de polilla del racimo», asegura la RAIF. De este modo, en días con viento y altas temperaturas, el melazo o cochinilla algodonosa abandona los órganos verdes de la planta para refugiarse en la madera vieja, debajo de la corteza.

Por el contrario, plagas como el mosquito verde o la araña amarilla son «amantes de las altas temperaturas, viéndose reducida la duración de su ciclo biológico, con el consiguiente aumento de sus poblaciones».

Situación del olivar

Asimismo, la RAIF detalla que, en el cultivo del olivar, «plagas como prais o Mosca también se ven muy influenciadas por las altas temperaturas».

Al respecto, explica que «con temperaturas superiores a 30ºC y humedades menores al 20% se dificulta la entrada de las larvas de prais en los frutos. Además, con idénticas temperaturas y humedades superiores al 70% se produce la muerte de los huevos».

En el caso de la mosca del olivo, unas temperaturas superiores a 30ºC limitan «decisivamente» los distintos estados de desarrollo del insecto, disminuyendo la viabilidad de los huevos y de las larvas de primera edad.

Finalmente, la RAIF resalta que las «temperaturas superiores a 34-35ºC producen la mortalidad de los huevos, mientras que las que superan los 30ºC provocan la muerte de las larvas (sobre todo las pequeñas). Sin embargo, temperaturas de más de 36ºC ocasionan la muerte de las pupas, y por encima de los 40ºC ya no sobreviven los adultos».

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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