Aprobado un plan de choque para frenar la desertificación, una amenaza que afecta al 74% del territorio español
El Gobierno impulsará hasta 2030 un proyecto de restauración de zonas degradadas y una ley de conservación y uso sostenible del suelo
El Consejo de Ministros ha aprobado en su última sesión la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación (ENLD) para activar políticas hasta 2030 que combatan esta amenaza que afecta al 74 % del territorio español. Para ello, impulsará en lo que resta de década un plan de restauración de terrenos afectados por la desertificación, el desarrollo de una red de proyectos piloto y una ley de conservación y uso sostenible del suelo, entre otras actuaciones.
Además, hasta el año 2030 se pondrán en marcha otras medidas como la creación de un atlas de desertificación así como la fundación de un Consejo y un Comité Nacional en contra de esta amenaza. La ENLD buscará contribuir a la conservación y mejora del capital natural asociado a las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, y avanzar en mitigación y restauración de las zonas degradadas.
Según observa la estrategia, entre las principales causas de la desertificación en España se encuentran el cambio climático y la explotación insostenible de los recursos naturales. La ENLD actualiza el Programa de Acción Nacional contra la Desertificación de 2008 planteando acciones y medidas hasta 2030, y en su elaboración han participado el Ministerio, las comunidades autónomas, instituciones científicas y ONG. Mejorar el capital natural.
Objetivos de la ENLD
La nueva estrategia asegura el cumplimiento de los compromisos de España como parte de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), a la vez que establece un marco para las políticas e iniciativas de lucha contra esta amenaza en España. El 74 % del territorio español se encuentra en tierras áridas, semiáridas o subhúmedas secas y, por tanto, susceptibles de ser afectadas por los procesos de desertificación.
El objetivo general de la recién aprobada estrategia es contribuir a la conservación y mejora del capital natural asociado a las tierras de las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas de España y avanzar hacia la neutralidad en la degradación de las tierras mediante la prevención y mitigación de la desertificación y la restauración de las zonas degradadas.
La ENLD, en su diagnóstico, identifica numerosos impulsores de la desertificación en España, incluyendo causas económicas, como la intensificación de la agricultura y la ganadería, y la sobreexplotación de los recursos hídricos; sociales, como la despoblación de las zonas rurales y el abandono de los terrenos forestales; y ambientales, como el cambio climático y los incendios forestales.
Del mismo modo, según señala la nueva Estrategia, los impactos de la desertificación comportan costes económicos, sociales y ambientales que van desde la pérdida de productividad de los suelos o la disminución de los beneficios agrarios hasta el agravamiento de la despoblación, la disminución de patrimonio cultural y la pérdida de biodiversidad.
Cinco escenarios afectados por la desertificación en España
En cuanto a los escenarios afectados por la desertización en España, la ENLD identifica cinco escenarios afectados por la desertificación en España: cultivos afectados por la erosión, zonas de regadío afectadas por la desertificación, paisajes asociados a la intensificación insostenible de la ganadería, terrenos agrícolas abandonados y bosques con insuficiencia de gestión.