Las previsiones apuntan a una cosecha mundial de récord para el trigo, con 787,2 millones de toneladas
La FAO revisa a la baja, por segundo mes consecutivo, la producción mundial total de cereales en la campaña 2022/23
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha revisado a la baja, por segundo mes consecutivo, la producción mundial de cereales en 2022/2023. En concreto, según los datos de su último informe, la producción será de 2.768 millones de toneladas, un 1,7% por debajo de la campaña 2021/22.
La bajada se debe, sobre todo, a una revisión de los datos referentes a los cereales secundarios, que se prevé que alcanzarán los 1.468 millones de toneladas, un 2,8% menos que en la campaña anterior.
«La mayor parte de la disminución mensual está vinculada a las perspectivas de bajada de la producción de maíz en Estados Unidos, ya que la escasez de precipitaciones llevó a hacer nuevos recortes en los cálculos del rendimiento del maíz, así como a una ligera revisión a la baja de la superficie plantada», detalla el informe.
También se rebajó la previsión sobre la producción de maíz en Moldavia y en la Unión Europea, aunque en cantidades menores, ya que «las condiciones más secas de lo habitual que han caracterizado a la campaña llevaron a una mayor reducción de las expectativas de rendimiento».
Sube la cebada
Por otro lado, estos ajustes a la baja se han visto compensados en parte por un incremento de 2,5 millones de toneladas en la previsión sobre la producción mundial de cebada, que sube ahora a 147,9 millones de toneladas, lo que supone un aumento anual del 1,7%, sobre todo a consecuencia de las mejores perspectivas en Rusia.
En cuanto al arroz, la producción mundial en 2022/2023 se sitúa en 512,8 millones de toneladas (arroz elaborado),, un 2,4% menos que el máximo histórico de 2021/2022, aunque sigue siendo una cosecha superior a la media.
Previsión de trigo
Por el contrario, la previsión sobre la producción mundial de trigo en 2022/2023 se incrementó en 10,2 millones de toneladas desde septiembre y actualmente se prevé que alcanzará un nuevo récord de 787,2 millones de toneladas, es decir, un 1% más que el año pasado. «La mayor proporción del aumento de este mes corresponde a unas cosechas mejores de lo previsto en la Unión Europea, fundamentalmente debido a la mejora de los rendimientos de la cosecha de trigo blando, y Rusia, gracias a condiciones meteorológicas propicias», explica la FAO.