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Agricultura

La producción de aceite de oliva avanza en una campaña marcada por bajos rendimientos y precios inestables

ASAJA-Sevilla llama a la calma y confía en que los precios se ajusten al alza ante la menor producción esperada de precios

23/12/2024 a las 07:00

La campaña de producción de aceite de oliva continúa su desarrollo con datos que reflejan un escenario complejo y preocupante para el sector. Según las cifras más recientes del Ministerio, la producción acumulada hasta finales de noviembre asciende a 292.019,86 toneladas, de las cuales 255.742,62 toneladas corresponden únicamente al mes de noviembre.

En términos de comercialización, las salidas de aceite al mercado durante noviembre se estiman en 103.910 toneladas, lo que supone un incremento de más de 6.000 toneladas respecto al mismo periodo de la campaña anterior. En los dos meses transcurridos desde el inicio de la campaña, las salidas acumuladas desde las almazaras ascienden a 147.786 toneladas, destacando un ritmo superior al de años previos.

En cuanto a las existencias, las cifras reflejan un incremento notable respecto al mes de octubre. Las almazaras acumulan 227.750 toneladas, un aumento significativo de 174.080 toneladas en solo un mes. Las existencias totales al cierre de noviembre se sitúan en 321.148 toneladas, mientras que el stock final de campaña se estima en 189.691 toneladas, un volumen ajustado en comparación con campañas anteriores.

Una campaña complicada en Sevilla y bajos rendimientos

En la provincia de Sevilla, que se encuentra entre las principales productoras de aceituna del país, la cosecha avanza con un progreso del 60 % al 70 % de la recolección. Sin embargo, los productores enfrentan rendimientos grasos muy bajos, situados entre el 16 % y el 17 %, debido principalmente al alto contenido de humedad en las aceitunas. Este fenómeno ha sido agravado por las bajas temperaturas de las últimas semanas, que incluso han provocado heladas en algunas zonas.

Aunque la cantidad de aceitunas recolectadas se mantiene en línea con las previsiones iniciales, estos rendimientos reducidos implican que la producción de aceite será significativamente inferior a lo esperado. Este hecho genera preocupación en el sector, que ve cómo la cosecha no logra alcanzar el potencial previsto debido a las condiciones climáticas adversas.

Caída de precios en origen: un enigma para el sector

A pesar de este contexto de menores rendimientos y una previsión de producción más baja, el sector observa con inquietud una caída abrupta e inexplicable en los precios en origen. Desde ASAJA-Sevilla destacan que no existen fundamentos sólidos para justificar este descenso, ya que el stock de enlace es corto, las existencias actuales son limitadas y la producción esperada es menor que en campañas anteriores.

Entre las posibles explicaciones, se señala la ausencia de lluvias en las últimas semanas, que ha facilitado una recolección continua y sin interrupciones. Además, la cosecha temprana de plantaciones intensivas y superintensivas habría generado un exceso temporal de oferta en el mercado, contribuyendo al nerviosismo e inestabilidad de los precios.

ASAJA-Sevilla llama a la calma

Ante esta situación, ASAJA-Sevilla ha emitido un mensaje de tranquilidad dirigido a los agricultores. La organización agraria insiste en la importancia de actuar con prudencia a la hora de vender, recordando que los bajos rendimientos actuales y la previsión de una menor producción deberían llevar a un ajuste natural al alza en los precios durante los próximos meses.

«Es crucial que los agricultores mantengan la calma y analicen cuidadosamente el mercado antes de tomar decisiones precipitadas. Entendemos la incertidumbre actual, pero los fundamentos de la campaña indican que los precios se estabilizarán y reflejarán las condiciones reales de oferta y demanda», subrayan desde ASAJA-Sevilla.

Un sector clave en tiempos de incertidumbre

El aceite de oliva es uno de los pilares fundamentales de la economía agraria en España y Andalucía, y cualquier fluctuación en sus precios tiene un impacto significativo en las rentas de los agricultores y en la sostenibilidad del sector. La situación actual, marcada por la confluencia de factores climáticos y de mercado, pone de manifiesto la necesidad de adoptar medidas estratégicas que permitan gestionar estas crisis con mayor eficacia.

Desde las organizaciones agrarias se apuesta por reforzar la comunicación entre productores y operadores del mercado para evitar episodios de inestabilidad. Además, se reclama la intervención de las administraciones públicas para garantizar la transparencia en las transacciones y prevenir prácticas que puedan distorsionar el mercado.

Con el avance de la campaña, el sector mantiene la esperanza de que las condiciones se estabilicen y permitan a los agricultores recuperar parte de las pérdidas iniciales. En este sentido, la paciencia y la planificación se perfilan como las principales herramientas para afrontar una campaña que, aunque complicada, sigue siendo decisiva para el futuro del aceite de oliva español.