La producción de cereales de la UE será la más baja de la década
La Comisión Europea prevé una estabilización a corto plazo de los mercados agrícolas
La Unión Europea considera que, tras «sufrir graves perturbaciones y una elevada volatilidad en los últimos años», los mercados agrícolas comunitarios se encaminan hacia una estabilización, cosa que, de cumplirse, repercutirá de forma positiva en el sector agrario andaluz.
Esa es la principal conclusión del informe ‘Perspectivas a corto plazo de los mercados agrícolas’, publicado por la Comisión Europea.
No obstante, aunque la inflación de los precios de los alimentos se ha moderado y el coste de los insumos «han disminuido de forma constante», las perspectivas siguen estando sujetas a un alto grado de incertidumbre, apunta el estudio. Los fenómenos meteorológicos, los conflictos geopolíticos que aún no han acabado en el continente, así como las enfermedades animales y vegetales, serán los que tengan la última palabra.
En cuanto a los cultivos herbáceos, la producción de cereales de la UE en2024/25 se estima en 260,9 millones de toneladas, una bajada del 7% respecto a la media de los cinco últimos años, por lo que será «la producción más baja de la última década».
Esto se debe, según el informe, por un lado a las «condiciones meteorológicas desfavorables», que afectan a los rendimientos y, también a las lluvias excesivas que se dieron en Ucrania y otros países, que interrumpieron las siembras. Los cultivos más afectados son el trigo blando y el maíz, mientras que aumenta l a producción de avena, cebada y trigo duro.
Además, se espera que la producción de semillas oleaginosas de la UE en 2024/25 alcance los 29,7 millones de toneladas ( un 8% menos), debido a una reducción de la superficie de colza y a las condiciones climáticas adversas que afectan al girasol. Por el contrario, se espera que la producción de soja aumente un 8% interanual (un 13% por encima de la media de cinco años), lo que refleja un aumento de la superficie de soja (un 11% más).
El estudio también hace referencia al consumo de aceites vegetales, que continúa bajando (un 14% respecto a la media de los últimos cinco años).
Azúcar
De otro lado, la producción de azúcar en la UE en 2024/25 aumentará hasta en un millón de toneladas debido, sobre todo, al aumento de la superficie impulsado por unos precios récord. «Se espera que el consumo de azúcar se mantenga estable, lo que dará lugar a una reducción de las importaciones», puntualizan desde la Comisión Europea.
Aceite de oliva
En cuanto a la producción de aceite de oliva, clave para los productores andaluces, se espera que la producción europea vuelva, de media, a los niveles medios de 2 millones de toneladas, tras dos años de baja producción y precios récord. Se prevé, por tanto, que la cosecha de aceite de oliva suba un 32% respecto al año anterior.
Por países, España se posicionará de nuevo como principal productor, con una cosecha prevista de 1,3 millones de toneladas, mientras que Portugal y Grecia también verán como sube la producción. Es Italia, por el contrario, la que se enfrentará a una recesión significativa que hará caer su producción hasta un tercio respecto a la media de los últimos años.
«A medida que aumente la disponibilidad, los precios deberían bajar gradualmente y el consumo aumentar, favoreciendo las exportaciones», se puntualiza. No obstante, el sector aún se enfrenta a un futuro incierto, pues no se sabe cómo las cotizaciones se adaptarán «al aumento de la disponibilidad», y «cómo reaccionarán los consumidores», que en muchos casos han cambiado los hábitos de consumo debido a los altos precios de los últimos meses.
Sector vitivinícola
En cuanto al vino, se espera que la producción disminuya ligeramente, y se mantenga un 7%por debajo de la media. También continúa bajando el consumo, uno de los grandes retos del sector y el motivo por el que la Comisión Europea puso en marcha el pasado mes de julio un grupo sobre política vitivinícola destinado a abordar posibles soluciones.
Fruta
El informe también analiza en profundidad las manzanas, las naranjas, los melocotones, las nectarinas y los tomates, que también se vieron afectados por diversos fenómenos meteorológicos. A medida que la inflación de los precios de los alimentos se estabilice, el consumo de frutas y verduras frescas podría recuperarse en un futuro próximo.
Ganadería y carne
En cuanto al sector ganadero, el ajuste estructural, que está llevando a que muchas explotaciones desaparezcan, provocará una disminución de la producción de carne de vacuno de la UE de un 1%en 2025.
Por su parte, respecto a la carne de cerdo, se espera que baje un 0,5 % en 2024 y un 0,2 % en 2025, marcados por los brotes de peste porcina. Para 2025, se espera que el consumo per cápita de la UE se estabilice en 30,9 kg, mientras que los precios menos competitivos de la carne de cerdo de la UE hacen que las exportaciones al mercado mundial sean «un verdadero desafío».
En cambio, el sector avícola de la UE presenta unas perspectivas de mercado bastante para lo que resta de año, con un crecimiento del 4 % en la producción y un aumento del 3 % en las exportaciones. Se espera que esta tendencia al alza continúe en 2025 y que el consumo per cápita de aves de corral en la UE alcance los 25,2 kg. En cuanto a los productos lácteos, su consumo vendrá marcado por un aumento generalizado.