
Ramón Fernández-Pacheco: «Si esta PAC sigue adelante, la agricultura, tal y como la conocemos, corre peligro»
El consejero de Agricultura lidera la oposición a la PAC propuesta por la Comisión Europea, que supone un recorte del 30% para el sector de la región
Hace poco más de un año que Ramón Fernández-Pacheco dirige la consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, un tiempo en el que ya le ha tocado pelear contra problemas casi estructurales del sector agrario andaluz, como son la sequía, o la competencia directa de terceros países para ciertos productos. No obstante, es ahora cuando se abre una de las grandes ‘batallas’ que, inevitablemente, marcará su paso al frente de Agricultura: las negociaciones sobre la nueva PAC, fundamental para el tejido agroalimentario de la región.
—El Marco Financiero Plurianual 2028-2034, propuesto por la Comisión Europea, que implica muchos cambios para la PAC, ha caído como una ‘bomba’ en Andalucía. ¿Cómo podría afectar al sector agrario si se terminan confirmando los recortes presupuestarios?
—La propuesta de la Comisión Europea es una malísima noticia tanto para Andalucía como para España y, por supuesto, para la soberanía alimentaria de la Unión Europea. Calculamos que se va a traducir en un recorte de entre el 20-30% de las ayudas que, ahora mismo, reciben los agricultores andaluces. Y lo peor no es eso, sino que dinamita por completo el modelo de PAC, acabando con la estructura de los dos pilares. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, que es el líder político que más claro ha hablado en contra de la propuesta, ya lo dejó claro: Andalucía va a plantar batalla en todos los escenarios posibles.
—Además de acordar una postura común con el sector, desde la Consejería se ha solicitado al Ministerio de Agricultura la convocatoria «urgente» de una conferencia sectorial para tratar el tema.
—Sí, tenemos una posición conjunta con Asaja, COAG, UPA y Cooperativas. La propuesta andaluza, de todos los implicadas, es clara: queremos una PAC que mantenga la estructura de dos pilares, con un presupuesto fuerte e independiente. Y, por supuesto, en la que las comunidades autónomas sigamos teniendo un papel fundamental. Si lo que quede de las políticas agrarias se diseña en un despacho de Bruselas, o de Madrid, el nivel de acierto e implicación bajará bastante. En cuanto al Ministerio, me llama muchísimo la atención que no se haya convocado a las comunidades autónomas Tan solo sabemos lo poco que hemos escuchado al ministro, Luis Planas, en los medios de comunicación.
—Andalucía ya ha sido la principal perjudicada en el reparto de la anterior PAC, algo que también reprochan al Ministerio.
—Sí. En el primer pilar, el de las ayudas directas, en el que uno de cada tres preceptores es andaluz, los agricultores de la región ya han perdido más de 100 millones al año. Ya nos ha salido muy caro el paso del partido socialista por la Consejería, con el plan estratégico de Planas. No podemos permitir, ahora, que la propuesta de la PAC salga adelante porque si no, la agricultura tal y como la conocemos en Andalucía, corre peligro. Por ello pedimos al Gobierno de España que sea contundente y, como interlocutor de la Comisión Europea, use todas las herramientas a su alcance.
Aranceles
—Parece que la batalla arancelaria entre EEUU y la Unión Europea ha llegado a su fin.
—Yo confío de lleno en el sector exportador andaluz, que ya ha mostrado su fortaleza. En 2024, por ejemplo, ha sido la primera vez que España ha exportado a lo Estados Unidos más aceite de oliva que Italia, que tradicionalmente ha sido el principal exportador. Ni siquiera los aranceles tirarán por tierra ese trabajo.

La siguiente sequía
—La cuestión hídrica es uno de los pilares de la Consejería. ¿Cuáles son los próximos objetivos?
—Estamos pendientes de la firma del acuerdo, con el Ministerio de Transición Ecológica, que nos permitirá empezar a actualizar los proyectos de la presa de Alcolea. Por parte de la Junta, tenemos todo listo, y estamos deseando firmar. Por otro lado, hace pocos días que se abrió el plazo de solicitudes del Plan Parra. que demuestra que la Junta no se desentiende de la parte de Andalucía que depende de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, y que destinará 165 millones de euros para llevar aguas regeneradas a las comunidades de regantes. Además, este próximo miércoles se aprobará en el Consejo de Gobierno el ‘Plan RegadíA’, que contará con 140 millones de euros para modernizar el regadío. Queda un día menos para la siguiente sequía, y tenemos claro que a Andalucía le va a coger con el trabajo hecho.
—Respecto al relevo generacional, ¿Cómo está trabajando la Junta para facilitar la incorporación de jóvenes al sector?
—Si no garantizamos el relevo generacional, la agricultura no tiene futuro y terminaremos dependiendo de terceros países y, por consiguiente, los pueblos se despoblarán. La intención de la Junta es resolver la última convocatoria de apoyo al relevo generacional antes de que acabe el año. Podemos decir que ha sido un éxito y, de hecho, lo más probable es que los 130 millones que se destinaron a ella se amplíen a 145. En total, han sido 2.900 solicitudes las que se han presentado para esta última convocatoria, siendo uno de cada tres solicitantes mujeres. Con estas cifras, se sumarán 6.000 jóvenes incorporados al sector desde que Juanma Moreno es presidente de la Junta. Además de las ayudas, hay que modernizar el sector, hacerlo atractivo y, sobre todo, rentable.
—La mano de obra es otra de las grandes preocupaciones de los agricultores, y más ahora, cuando quedan pocos meses para que arranque una campaña tan importante como es la de la aceituna.
—Es cierto que existe un problema. Yo estoy a favor de las prestaciones para las personas que estén en desempleo, pero sí creo que esa protección social debe incentivar la empleabilidad, no desincentivarla. Es difícil entender que, en algunas comarcas, haga falta mano de obra y, al mismo tiempo, haya un nivel muy alto de paro. Algo se está haciendo mal, probablemente se deba caminar hacia un modelo en el que esa cobertura social cambie e incentive, de algún modo, el empleo.