La cosecha de castaña en Huelva se reducirá entre un 50% y un 60% debido a la sequía
Después de la recoger las variedades tempranas en una «mala campaña», los castañicultores onubenses esperan que la evolución del fruto más tardío hasta su recolección a primeros de noviembre
Los castañicultores de la Sierra de Aracena, única productora de Andalucía junto al Valle del Genal en Málaga, ya han recolectado las variedades más tempranas en una «mala» campaña, mientras que las castañas más tardías, como Helechal, Vazqueña, Comisaria y Plantalájar, que predominan en el centenario bosque onubense, serán cosechadas a principios de noviembre, previéndose recoger la mitad de la producción, debido a la sequía.
Según ha señalado el presidente de la Cooperativa Castañera Serrana, Arturo Martínez, enclavada en el municipio de Galaroza, las variedades más tardías, que son las de mayor venta para el consumo en fresco, se encuentran ahora en periodo de «engorde», esperando que las últimas lluvias mejoren el estado del fruto para que tenga más calibre, «porque como ha llovido poco este año, tenemos un desarrollo del erizo limitado».
En cuanto a la producción estimada para esta campaña, el presidente de la cooperativa de Galaroza ha explicado que en los últimos diez años, en el castañar onubense se ha recogido una media de 430 kilos/hectárea en las 3.000 hectáreas productivas de las 5.000 existentes, (ya que las 2.000 restantes se encuentran en estado de abandono), previéndose obtener una cosecha entre un 40 y un 50 por ciento de ese potencial, «porque los erizos son pequeños».
Con respecto a los datos de producción de la pasada campaña, el presidente de la cooperativa cachonera afirma que en el castañar onubense se recogieron cerca de 900.000 kilos de castañas, algo menos de las estimaciones medias de los años anteriores, de alcanzar 1.290.000 kilos.
Previsiones para esta campaña
Este año, con la sequía, la falta de lluvia, las plagas, los árboles viejos y el abandono de las fincas, la cosecha podría quedar reducida a la mitad. Sobre el futuro de la castaña serrana, según pronostica Martínez, el fruto «lamentablemente» está orientado más para industria que para el consumo en fresco, y es que «no hay un año bueno, aunque habrá que ver cómo evoluciona el castañar», asevera.
«Llueve tarde, llueve mal, y el castañar onubense es un cultivo tradicional, de secano, con árboles centenarios, que tienen mucho interés turístico, pero con muy baja productividad». «A la baja rentabilidad de la producción se unen los altos costes de mantenimiento del castañar, lo que hace que los propietarios abandonen sus fincas», señala el representante de la cooperativa de Galaroza.

El sector está sufriendo un proceso de deterioro continuo,-explica- lo que irá tendiendo al desarrollo de una castaña más pequeña, de calibre bajo, y este tipo de fruto va más orientado a la industria, que al consumo en fresco.
Presencia de plagas
En cuanto a la incidencia de plagas, en la variedad más temprana, como la Sanmigueleña, la castaña parecía que estaba bastante afectada por los parásitos, mientras que en la tardía «todavía no lo sabemos porque aún no ha dado la cara y si está afectado el fruto por el gusano no se percibe visualmente. Si ahora se abre la castaña da la impresión de que está sana, y cuando se desarrolle se podrá evaluar el índice de afectación», ha asegurado.
Sobre las últimas lluvias de octubre, Martínez ha señalado que a la castaña siempre le viene bien el agua. Se trata de un fruto que se recoge en el suelo y si éste se encuentra húmedo, y la temperatura es baja se podrá mantener más tiempo, aunque también puede desarrollar hongos, por lo que habrá que cosecharlo inmediatamente. En cambio, si cae la castaña, y la temperatura es alta, se convertirá en «pilonga», ha asegurado.
La Sierra de Aracena y Picos de Aroche, cuenta con 5.000 hectáreas de castañares, de las que 3.000 se encuentran en producción, debido al estado de abandono o semiabandono de la mitad de las fincas por parte de sus propietarios, por falta de rentabilidad. Entre las causas, se encuentran los bajos precios de la castaña, las plagas, los castaños viejos, la falta de reposición de árboles, y los elevados costes de mantenimiento.
Plan Estratégico del Castañar
Por otra parte, cabe destacar que ya ha finalizado la redacción del nuevo Plan Estratégico del Castañar (PEC), según ha informado Martínez, un documento que ha sido impulsado por la Cooperativa Castañera Serrana, adjudicataria del servicio convocado por la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta de Andalucía, para potenciar el sector y detener la degradación de este cultivo en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
En la elaboración del nuevo Plan Estratégico, también han colaborado las entidades que forman parte de la Plataforma Onubense de Defensa del Castañar (PODC), (de la que es miembro la Cooperativa Castañera Serrana), aportando sus experiencias y su trabajo en la obtención de datos, elaboración de entrevistas, redacción de documentos y organización de foros y encuentros sectoriales y territoriales, para surtir de contenido el proyecto.
El responsable del PEC, Arturo Martínez, ha manifestado que se están haciendo las gestiones oportunas para trasladar el texto a los organismos competentes para que se pronuncien sobre mejoras a introducir y para vehicular la aprobación oficial del mismo. Para la finalización del Plan Estratégico, sólo faltan la organización de un Foro Institucional ante los responsables de las administraciones competentes, y la presentación pública del PEC.