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Diagnóstico del sector

Rendimientos un 40% más bajos para un año agrícola pésimo

Incertidumbre por cómo transcurrirá la nueva campaña: PAC, sequía y costes marcarán la planificación de cultivos

18/09/2023 a las 07:00

Tradicionalmente, el mes de septiembre ha sido una fecha de ‘reinicio’ para el campo, con la finalización del año agrícola. Es hora, también, de hacer balance de cómo está transcurriendo el 2023 para los distintos cultivos, los ya recolectados y los que aún quedan.

«El campo sevillano está en pérdidas». Así de tajante se muestra la organización agraria Asaja Sevilla, a la hora de hacer un balance sobre la evolución de la campaña agraria. Y es que la sequía y los altos costes han mermado las producciones y, por ende, han afectado a la renta de los agricultores.

«El 1 de septiembre se dio por abierto el año agrícola, y cerrado el anterior. Hemos acabado un año malísimo, para el campo, pero lo peor es que afrontamos el nuevo con muchísima incertidumbre», se lamenta Eduardo Martín, secretario general de Asaja Sevilla.

De esta forma, los siguientes meses se dibujan inciertos para el campo sevillano, y andaluz, por tres factores: la climatología, con unos embalses bajo mínimos y, hasta ahora, escasas lluvias, los costes, que siguen manteniéndose muy altos, y la PAC de 2024.

Precisamente de cara a la nueva PAC, desde Asaja ya han solicitado que se activen las mismas flexibilidades que se implantaron para la campaña 2023, ya que el sector sufre las mismas dificultades. «Entre mediados de septiembre y principios de octubre, la gente empieza a planificar los cultivos, y nos encontramos con las mismas dudas que el año pasado: hay agricultores que aún no tienen claro qué sembrar porque no saben cómo les afectará a la hora de solicitar la PAC».

Para dibujar con precisión el escenario en el que se está moviendo el sector, y que sirva de diagnóstico para ver cómo se inicia el nuevo curso, es importante desgranar cómo han evolucionado los costes de producción en el primer semestre de 2023. Los servicios técnicos de la patronal agraria han analizado los precios de tres materias primas fundamentales: fertilizantes, energía y plásticos.

En cuanto a los fertilizantes, después de alcanzar valores máximos al inicio de 2022, han bajado su coste en lo que va de año, pero siguen en niveles históricamente elevados. según estimaciones proporcionadas por los servicios técnicos de Asaja, han registrado una disminución promedio del 23% en lo que va de 2023. No obstante, si se compara con octubre de 2020, se ha producido un incremento del 250%. Por otro lado, los fitosanitarios, como el glifosato, han experimentado un aumento del 50% en el transcurso de este año.

Respecto a la energía, el campo está viviendo un ligero «respiro», ya que la electricidad ha bajado un 20% en lo que va de año. No obstante, si se compara con octubre de 2020, el incremento alcanza el 27%. Por su parte, el precio del gasoil ha subido un 178% desde octubre de 2020, unos costes «durísimos» para el agricultor.

Cultivo de trigo / Asaja Sevilla

Cultivo a cultivo

Por cultivos, en cuanto a los cereales de invierno, han estado marcados por la sequía, la falta de lluvias y las altas temperaturas. El trigo duro ha tenido unos rendimientos de media de 1.000 kg/ha (un 42% menos que el año anterior), y la cosecha final en Sevilla apenas ha alcanzado las 80.000 toneladas, frente a las 137.745, de la campaña pasada.

El trigo blando ha visto cómo su rendimiento se ha reducido un 43,25% (1.200 kg/ha). De hecho, dada la irregularidad, el 90% de las explotaciones han tenido que segarse para heno, pese a estar destinadas a grano. «Si a ello le unimos la enorme presión que han tenido los productores y el importante incremento de los costes de los insumos empleados en la actividad agraria por el efecto de la guerra de Ucrania, se podría concluir con que la campaña en este tipo de cereales, ha resultado absolutamente desastrosa», aseguran desde Asaja Sevilla.

El triticale también ha tenido una caída del rendimiento del 43,3%, con escasas 32.000 toneladas en sta campaña, mientras que la avena y la cebada también han visto drásticamente reducidas sus producciones.

Respecto a las leguminosas, aunque la superficie se ha multiplicado al ser un requisito para el cumplimiento de los ecorregímenes, los rendimientos han sido un 34% inferiores. Por parte de las oleaginosas, se ha sembrado un 20% menos, y su rendimiento ha bajado también un 42%. En definitiva, este año habrá aproximadamente 75.357 toneladas en la presente campaña con unas cotizaciones a la baja.

Olivar / Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía

El arroz, del que solo se ha podido sembrar un 3% de la superficie, con una merma en el rendimiento del 30%, y la remolacha, con rendimientos inferiores en un 50% , son dos de los cultivos más afectados en la provincia. En cuanto al algodón, gran parte de la zona está abocada a una «producción muy escasa», según avisan desde Asaja.

La pertinaz sequía también ha condicionado mucho al olivar, para el que se espera una cosecha muy corta, tanto de aceituna para molino como para verdeo. El almendro también ha visto cómo la falta de lluvia, en el secano, y las dotaciones de riego, en el regadío, ha hecho bajar drásticamente sus producciones. Además, están apareciendo importantes daños por gusano cabezudo. Una malísima situación a la que se unen unos precios muy bajos.