El riego de precisión y la digitalización, claves para la rentabilidad de las explotaciones
Jornada formativa

El riego de precisión y la digitalización, claves para la rentabilidad de las explotaciones

Asaja Sevilla analiza las diferentes técnicas de riego y cómo maximizar el rendimiento y la gestión del agua, un bien tan preciado como escaso

27/11/2020 Actualizado a las 16:24

Los sensores y dispositivos para optimizar y ahorrar en uso de agua son cada vez más populares en el sector agrario. Prueba de ello es que uno de cada cuatro agricultores andaluces de regadío cuenta ya con este tipo de tecnología, fundamental para hacer una mejor gestión del agua que permita, a su vez, mejorar la rentabilidad de las explotaciones. Esto tiene ya un gran reflejo en el campo andaluz, donde ocho de cada diez hectáreas se riega ya por goteo.

Bajo esa premisa se ha celebrado la Jornada sobre modernización y optimización del riego, organizada por Asaja Sevilla, en la que se han dado a conocer las conclusiones del Grupo Operativo sobre el Control Inteligente de Termografía (CIT).

A lo largo de los dos últimos años, el proyecto CIT ha profundizado en la búsqueda de la gestión óptima del agua de riego a través de un sistema automatizado que evite la lixiviación de abonos, mejore la eficiencia energética, analice la distribución del riego, detecte las plantas estresadas y las anomalías

El agua, un bien escaso

La inauguración de la jornada, ha corrido a cargo de la delegada Institucional del CSIC en Andalucía y Extremadura, Margarita Paneque, quien ha puesto el aceto el acento en el carácter esencial de la actividad agraria y en su dependencia de los factores climatológicos. Se trata de una actividad muy condicionada por el cambio climático y el carácter variable y errático de las precipitaciones, por lo que «es fundamental que el agricultor cuente con herramientas y aplicaciones que le ayuden a gestionar mejor ese bien escaso que es el agua».

En este aspecto ha profundizado también el presidente de ASAJA-Sevilla, Ricardo Serra, quien ha lamentado la situación crítica en la que se encuentra hoy la cuenca del Guadalquivir, con los embalses por debajo del 30% de su capacidad, unos niveles muy preocupantes de cara a la próxima campaña de riego.

Como agricultor y regante, Serra ha compartido el interés de los agricultores por todas las nuevas tecnologías aplicadas al campo que mejoren la productividad, puesto que como recordó «sin productividad, no hay negocio agrario y sin negocio agrario desaparece la actividad en el campo».

Agricultura intensiva sostenible

El primer ponente de las jornadas ha sido el director del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla, José Enrique Fernández, que ha recordado a los presentes en qué se basa la agricultura intensiva sostenible, que «garantiza la rentabilidad, la seguridad alimentaria, la biodiversidad y el bienestar socioeconómico de la población rural».

Para responder a la cuestión central de su ponencia, ¿cómo puede el agricultor utilizar un bien escaso como el agua para sacarle el mayor partido?,  José Enrique Fernández ha recordado que, en la era de la Agricultura 4.0, se abaratanlos costes y se multiplican las herramientas de sensorización y digitalización del campo, lo que permite que el agricultor tenga más fácil el acceso a datos agronómicos precisos para mejorar su tarea de evaluación económica continua en la búsqueda de las decisiones más correctas.

Mesa inaugural de la jornada organizada por Asaja / Asaja

Riego de precisión

En este escenario de innovación tecnológica y agricultura sostenible es en el que se enmarca el riego de precisión, que es aquel en el que no se riega toda la finca por igual, sino en el que cada planta recibe el agua justa en el momento adecuado. Para lograr este objetivo, el agricultor debe conocer a la perfección su parcela y su cultivo y contar además con el apoyo de las nuevas tecnologías para obtener este conocimiento.

Pese a que la información no siempre es fácil de interpretar, y pese a que aún hay algunas tecnologías con un precio elevado, José Enrique sostiene que «no hay que tener miedo a la sensorización y digitalización del campo».

Por su parte, el investigador titular del IFAPA, Iván Francisco García, ha expuesto los aspectos más destacables de la aplicación de la termografía y de los infrarrojos a la gestión sostenible de los recursos hídricos y la programación de riegos.

Esta es precisamente una de las tecnologías que más se han potenciado en el Grupo Operativo CIT. El desarrollo tecnológico implementado supone un gran avance en el proceso de acercamiento al cultivo y ayuda a conocer, en tiempo real, las respuestas fisiológicas del cultivo para tomar y corregir decisiones.

Tanto José Enrique como Iván Francisco García y Julio Frías, se centran en el riego deficitario, dado que lo habitual en el campo es que los productores no dispongan de un recurso ilimitado, por lo que el desarrollo de estas estrategias no es una cuestión caprichosa. Al agricultor no le queda otra alternativa. Es una cuestión de necesidad.

El asesor técnico del proyecto CIT y gerente de Aquamática, Julio Frías, ha explicado el funcionamiento de la cámara termográfica de medición que se ha utilizado en las fincas del proyecto y que, mediante la toma de fotos termográficas del arbolado y un algoritmo de filtrado, permite interpretar la situación hídrica precisa de cada uno de los árboles de la parcela.

De hecho, esta cámara termográfica tiene una gran cualidad: el agricultor no necesita que un técnico cualificado interprete los datos, sino que el sistema proporciona mensajes muy claros y concretos sobre la dotación del riego que necesita cada cultivo.

Ayudas a inversiones en las explotaciones agrarias

La jornada ha contado también con las intervenciones del subdirector de Producción Agraria de la Consejería de Agricultura, Manuel León, quien expuso la nueva línea de ayudas a inversiones en las explotaciones agrarias, y del director general de la producción Agraria, Manuel Gómez, que ha instado a los agricultores a dirigirse a los servicios técnicos de las organizaciones agrarias para tramitar estas ayudas que pueden solicitar hasta el 4 de enero.

Por último, Julio Frías ha resumido las «prestaciones» que debe exigir el agricultor de las nuevas herramientas tecnológicas, y ha destacado que deben ser de fácil manejo e interpretación de datos y permitir la integración con otros sistemas, porque el objetivo debe ser la integración de todos los sistemas en una única plataforma que no demande mucho tiempo al agricultor y le de respuestas claras y directas».

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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