El sector agroalimentario español abonará 200 millones al año por los aranceles
Luis Planas y el sector piden de manera unánime a la Comisión Europea que defienda sus intereses «firmemente»
El Gobierno calcula que el sector agroalimentario español tendrá que desembolsar cerca de 200 millones de euros al año en aranceles en su comercio con Estados Unidos si finalmente entran en vigor las tasas anunciadas por la Administración Trump a distintos alimentos y productos comunitarios.
De hecho, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, ha precisado este martes, tras reunirse con el sector de la producción y la industria alimentaria, que esta cifra corresponde al 25 % de los 765 millones de euros de negocio que cada año generan las ventas de los productos alimentarios españoles afectados.
Tanto el ministro como el sector han pedido a la Comisión Europea (CE) que defienda sus intereses «firmemente» ante Estados Unidos, si finalmente se aplican los aranceles.
Dicha posición será la que Planas traslade este miércoles a la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, y al comisario de Agricultura, Phil Hogan, en la reunión que mantendrán para analizar la situación. El objetivo, según ha avanzado el ministro, es conseguir un aplazamiento de la entrada en vigor de las tasas o conseguir su cancelación.
Tanto el ministro como los representantes del sector agroalimentario han concluido de «forma unánime» en calificar las medidas anunciadas como «inaceptables», además de añadir que «no se justifican de modo alguno, ni en el fondo ni en la forma».
Sector del aceite
El sector del aceite de oliva es uno de los que más preocupa, tanto por ser de los más perjudicados por el anuncio estadounidense como por encontrarse en una situación de bajos precios en origen. Para intentar remediar la situación, Planas, pedirá a la Comisión Europea la activación del almacenamiento privado de aceite, que es un mecanismo «excepcional» pero para el que, considera, que se dan las condiciones actualmente.
También le instará a aplicar medidas de ayuda, similares a las implementadas en su día para combatir el veto ruso a la entrada de alimentos comunitarios, y a potenciar campañas de promoción de los productos más afectados.
Además, el ministro de Agricultura ha recordado los contactos que ha mantenido con otros Estados miembro para recabar su apoyo y ha subrayado que la «sensibilidad» es «muy fuerte», con posturas coincidentes, especialmente en el caso de Francia.