El seguro agrario y su papel en la lucha contra el cambio climático
COAG Almería ha alertado de que las consecuencias de las inclemencias climáticas sobre el sector agrario son «ya fatales» y pueden llegar a ocasionar pérdidas de hasta el 6% del valor de la producción
La sequía, las olas de calor, la calima, las plagas o las altas temperaturas pueden parecer fenómenos aislados, pero no lo son. Están todos conectados y reunidos bajo el concepto ‘cambio climático’, «cuya fama actual no le resta veracidad ni efectos ruinosos».
Es por ello que el responsable de Seguros Agrarios de COAG Andalucía, y secretario de COAG Almería, Antonio Moreno, ha hecho hincapié en que «el seguro agrario es para los agricultores una herramienta clave en la lucha frente al cambio climático. Y es que las cartas están ya repartidas».
Según el estudio divulgativo de la COAG, «Empieza la cuenta atrás. Impactos del cambio climático en la agricultura española», que ha sido elaborado por Pablo Resco, responsable del Departamento de Riesgos Agrarios de COAG), «las consecuencias de las inclemencias climáticas sobre el sector agrario son ya fatales y pueden llegar a conducir a pérdidas de hasta el 6% del valor de la producción».
Incremento de 60 millones de euros para fomentar su contratación
En este sentido, continúa explicando Moreno, en referencia al incremento de 60 millones de euros recogido en el Real Decreto-ley 11/2022, que fue aprobado en el Consejo de Ministros extraordinario del pasado 25 de junio: «medidas como esta son importantes, pero, dada las circunstancias actuales, solo suponen un leve amortiguador ante el impacto que están teniendo los costes de producción sobre la cuantía de las pólizas».
Así, y según Moreno: «quedan aún muchos retos que afrontar en cuanto a seguros agrarios, como por ejemplo adaptarlos a las cada vez más dañinas crisis medioambientales, como revisar de las condiciones de siniestralidad asociadas y sus penalizaciones o que no se penalicen los rendimientos».
Cada vez hay más fenómenos adversos
Según se indica en el estudio publicado por COAG, el cambio climático está incrementando la intensidad y frecuencia de los fenómenos adversos, como los pedriscos que se producen antes de lo esperado y con una mayor virulencia, o la sequía, cuya frecuencia e intensidad son ahora mucho mayores.
Además (y continuando con el mencionado estudio), la sensibilidad de los patógenos y diversas plagas a los factores climáticos, podría llegar a causar la aparición e intensidad de algunas enfermedades o plagas perjudiciales en los cultivos, sobre todo en zonas más húmedas y templadas.
«Por ejemplo, el aumento de eventos climáticos extremos podría aumentar la susceptibilidad a las enfermedades; o en las zonas de clima más cálido como el mediterráneo, favorecer el establecimiento de especies exóticas invasoras o de nuevas plagas y enfermedades», asegura el autor del estudio.
Incremento de la siniestralidad
«La responsabilidad del incremento de la siniestralidad debida al cambio climático no es del agricultor, por lo que no puede reducirse la capacidad productiva, sobre todo cuando las subvenciones entre principal y complementario no son iguales. Se tienen que solucionar ambos planteamientos», asegura el responsable de seguros de COAG Andalucía, Antonio Moreno.
En este sentido, el representante de COAG señala que «la necesidad de priorizar al agricultor y al ganadero profesional en el reparto de las subvenciones y la creación inminente de un seguro frente a grandes catástrofes con franquicias muy bajas son otros dos factores gracias a los cuales se conseguiría el diseño de un seguro agrario eficaz y solvente, que diera respuesta al contexto agrícola actual y que consiguiera llegar a cada una de las explotaciones agrarias y ganaderas».
Por todo ello, «la importancia del seguro agrario es vital para la agricultura y ganadería actual. Desde COAG, apostamos por la universalización del mismo pero para llegar a todo el mundo por igual tenemos que trabajar en adaptar las condiciones establecidas desde las instituciones hasta conseguir una verdadera adaptación a la necesidades del campo», asegura Moreno tras informar sobre las medidas solicitadas al Gobierno.
Antes de concluir, desde COAG insisten en que «el cambio climático es el mayor reto al que nos enfrentamos a nivel mundial. Y según los datos publicados en estos últimos meses, el impacto afectará de forma especial a la cuenca mediterránea y podría desembocar en una disminución del PIB nacional de más de un 7%».