Sostenibilidad y digitalización, los otros desafíos de la PAC para el campo andaluz
ABC y Agrónoma organizan una jornada para analizar la nueva reforma y su orientación, más allá de los debates crispados respecto al primer pilar
«La sostenibilidad y el impulso de la digitalización que traerá la PAC en el campo andaluz no sólo es una necesidad, sino una oportunidad». Esta ha sido una de las conclusiones principales del primer agroencuentro organizado por este portal, Agrónoma, y ABC de Sevilla, con el patrocinio de Fertiberia y Vodafone, que ha girado en torno a los desafíos de la Política Agraria Común (PAC).
En dicho encuentro han participado Vicente Pérez, secretario General de Agricultura de la Junta de Andalucía; Javier Goñi, presidente y CEO del Grupo Fertiberia, líder en fertilizantes; Álvaro Olavarría, director gerente de la cooperativa olivarera Oleoestepa y Álvaro Domínguez, presidente de la consultora agraria Tepro, que gestiona unas 80.000 hectáreas en el sur de España. La jornada ha sido retransmitida en directo vía streaming y se ha celebrado en la casa de ABC de Sevilla.
Vicente Pérez ha sido el primero en tomar la palabra, haciendo un breve balance de cómo está la negociación de la reforma. En este sentido, el secretario general de Agricultura ha explicado que «estamos pendientes de los últimos flecos que se deben definir en Bruselas en los trílogos», aunque los aspectos clave del debate están ya encima de la mesa, y ha hecho hincapié en la importancia de la PAC para Andalucía, que supone «1.650 millones de euros anuales». «Gracias a estos fondos, unido al clima y a los profesionales del sector, el modelo agrario andaluz se ha consolidado como un modelo de éxito, con producciones muy orientadas al mercado (el año pasado se exportaron más de 11.000 millones de euros de productos agroalimentarios) y que ha permitido un medio rural poblado y que la agricultura y la ganadería sean hoy día el primer pilar de la economía andaluza».
Vicente Pérez ha defendido el papel del agricultor pluriactivo, que pueda compartir su actividad en la explotación con otra profesión, y ha afeado al Ministerio que «si se exigen unos ingresos agrarios altos para cumplir con la definición de agricultor genuino, van a quedar muchos perceptores fuera del sistema de ayudas, lo que va a terminar en el abandono de muchas explotaciones, generando problemas ambientales y de despoblación».
Regiones y derechos
Otro debate importante y actualmente crispado dentro del primer pilar de la PAC es el concerniente a las regiones productivas y los derechos. En este sentido, Pérez ha vuelto a recordar que actualmente hay 50 regiones en España y que «aunque no somos inmovilistas, hacer una reducción brusca, como pasar a unas cinco regiones, como se ha escuchado, sería hacer una tasa plana muy perjudicial para Andalucía».
Por ello, enlazando también con la convergencia, ha pedido «no hacer cambios bruscos», abogando por «el mantenimiento de las regiones, que dan fe de la diversidad agrícola a nivel regional y nacional, y por la continuidad de los derechos», ya que «son la base para que puedan entrar nuevos agricultores». De hecho, ha subrayado que «con una reserva nacional bien gestionada se asegura la entrada de jóvenes agricultores y de mujeres al campo andaluz».
Respecto a los ecoesquemas, la gran novedad de la nueva PAC y una de las patas para hacer la producción más sostenible, «Andalucía ha exigido que tienen que ser sencillos y atractivos para los agricultores y ganaderos, ya que van a ser voluntarios» pues «si suponen un muro, los productores van a renunciar a ellos y los objetivos medioambientales que todos nos hemos marcado se van a quedar sin cumplir», ha enfatizado Vicente Pérez, que ha recalcado que «las ayudas ambientales del segundo pilar (agricultura ecológica o zona de montaña) no se pueden sustituir con el cumplimiento de estos ecoesquemas»
No obstante, el representante en la mesa de la Consejería de Agricultura ha destacado que en esta apuesta por la agricultura verde «Andalucía ha avanzado mucho en los últimos años». De hecho, el 21% de la Superficie Agraria Útil está bajo el sistema ecológico, y hay más de 500.000 hectáreas que se cultivan en producción integrada.
La sostenibilidad es una exigencia no sólo de la PAC, sino de los propios consumidores y de la sociedad en general, tal y como ha señalado el director gerente de Oleoestepa, Álvaro Olavarría. En este sentido, ha señalado que desde esta cooperativa oleícola de segundo grado apostaron por este camino «hace ya 20 años», y que hoy día más de 60.000 hectáreas están en producción integrada, «cuyos altos cumplimientos medioambientales bien merecen ser un ecoesquema», ha señalado.
Olavarría ha insistido en que «el ciudadano cada vez se pregunta más sobre la sostenibilidad» y está exigiendo que «detrás de un producto o de una marca haya una empresa responsable medioambientalmente». Un mensaje que han sabido escuchar en Oleoestepa, primera empresa oleícola en obtener en 2019 el certificado en responsabilidad social corporativa, y donde «cuatro de nuestras almazaras procesan sólo aceite de oliva virgen extra ecológico». Además, la cooperativa ha anunciado que «en breve vamos a lanzar el primer envase de España 100% reciclado de PET».
La empresa apuesta también por la economía circular, y desde hace cinco años cuenta con una planta piloto de compost de alpeorujo con hoja de olivo, convencidos de que «la calidad y la sostenibilidad es el camino», ha aseverado Olavarría.
Cambio acelerado por el Covid
La sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático no es algo que concierne sólo al sector primario. «Es una revolución que está transformando la política, la economía y los flujos financieros, y el Covid está acelerando el proceso. La pandemia ha traído unos planes de recuperación con flujos económicos que, en parte, se van a basar en la sostenibilidad y en la digitalización. Y el papel de Fertiberia, como compañía proveedor de insumos, es ser capaz de acompañar en estas nuevas tendencias», señala el presidente del grupo, Javier Goñi.
En este sentido, afirma que «hace cinco años iniciamos un cambio, pasando de ser una compañía que produce fertilizantes estándares a más especializados, y la nueva PAC está afianzando el objetivo de que Fertiberia se convierta en el líder europeo de fertilizantes verdes, productos con la máxima eficacia agronómica y la máxima eficiencia medioambiental».
Un camino de innovación por el que la compañía ya transita, pues «estamos produciendo inputs con una menor huella de carbono», ya que el fin es «ser líderes en descarbonización en la fabricación de nuestros fertilizantes». La compañía, que produce el 25% del hidrógeno de España, está inmersa en un proyecto para sustituir la producción de hidrógeno por por hidrógeno verde, convencidos de que «la sostenibilidad no sólo es una necesidad, sino una oportunidad de negocio».
Esta misma idea la ha desarrollado también Álvaro Domínguez, presidente de la empresa consultora agraria Tepro, que ha subrayado que «Europa quiere ser bandera de un cambio de modelo productivo y de consumo que apuesta por producir protegiendo los recursos naturales, haciendo un uso adecuado de bienes como el agua o los insumos». A este respecto, ha hecho hincapié en «desde Tepro llevamos muchos años trabajando en esa línea, apoyándonos en el sector tecnológico», destacando la utilidad de las nuevas tecnologías para lograr «producir más con menos».
El presidente de la consultora se ha referido a los modelos predictivos, muchos basados en la inteligencia artificial, que permiten adelantarse a las posibles plagas de un cultivo o localizar la zona concreta donde sea necesaria realizar un tratamiento fitosanitario. Se trata de «ser más eficientes» con los recursos, lo que se traduce también en un importante ahorro para los productores. Nuevas herramientas al alcance del agricultor, que lo «empodera» frente a la industria ya que, según Domínguez, «al buen agricultor se lo va a rifar la industria agroalimentaria»
Nuevas tecnologías
La digitalización es otra de las marcadas orientaciones que impone la nueva PAC. «Todo lo que sea dar un paso digital supone dar tres pasos en competitividad y seis en sostenibilidad», ha señalado Vicente Pérez. En este sentido, ha señalado que la Junta está preparando el nuevo Programa de Desarrollo Rural andaluz (donde se contemplan las políticas del segundo pilar) y «estamos estudiando la posibilidad de dar nuevas líneas de ayudas a la modernización de maquinaria, a la implementación de tecnologías como el big data o a nuevos planes de regadíos».
«Las nuevas tecnologías llegan al campo para quedarse y su uso en pocos años va a dar un salto enorme», pero «también es necesario fomentar la formación del agricultor para que se maneje en su día a día con todos estos parámetros tecnológicos», ha insistido, porque «un tractor a lo mejor no precisa conductor, pero sí necesitará a una persona que sepa de software».
El segundo pilar de la PAC, así como la llegada de los fondos “Next Generation”, suponen una oportunidad para avanzar en la digitalización y en la innovación. «En Andalucía también contamos con el Ifapa, que tiene abiertas muchas líneas de investigación, pero nos preocupa cómo hacer esa transferencia a los agricultores», ha apuntado Vicente Pérez.
Por último, tras insistir en que «la PAC es mucho más que el primer pilar», en el debate se ha hablado también de mercado y de que «si en Andalucía producimos con ese respeto al medio ambiente, Bruselas le debe exigir lo mismo a los terceros países». «La Unión Europea no nos está facilitando el competir con las mismas reglas», han denunciado.
Respecto a la venta de productos online, una tendencia creciente desde el confinamiento que impuso la pandemia, es «una oportunidad para abrirse al mundo», por lo que las marcas «tienen que estar en este canal», han sugerido los participantes en este primer agroencuentro.