El superalimento rico en vitamina C que fortalece los huesos y frena el envejecimiento de la piel
El baobab se ha destacado recientemente como una superfruta gracias a sus altos niveles de calcio, hierro, potasio y vitamina C
El baobab es un árbol originario de África del cual se extrae un fruto que lleva su mismo nombre. Se trata de una de las especies vegetales más longevas que existen, ya que puede vivir hasta 1000 años. Es por esta razón que popularmente es conocido como el árbol de la vida. De éste, emana el baobab, un fruto que mide entre unos 10 y 45 centímetros y que adquiere una forma parecida a la de una pera o un melón. Es considerado un superalimento dadas sus propiedades beneficiosas para la salud, siempre que lo incluyamos dentro de una dieta variada y saludable.
Recientemente, se ha destacado al baobab como una superfruta gracias a sus altos niveles de calcio, hierro, potasio y vitamina C. Varios estudios científicos sugieren que su pulpa tiene casi diez veces la cantidad de vitamina C que la porción equivalente en naranjas, o hasta un 50% más de calcio que las espinacas. Su ingesta es recomendada entre otros fines para dar elasticidad de la piel, ayudar en la pérdida de peso (gracias a su fibra y su efecto laxante) y mejorar nuestra salud cardiovascular. Además, el fruto del baobab es antioxidante, antimicrobiana, tiene efectos antiinflamatorios y antipiréticos y posee un efecto analgésico equiparable al de la aspirina.
Desde ABC, te informamos sobre los beneficios que aporta a tu organismo esta fruta y algunas formas de tomarla:

Propiedades y beneficios
- Mejora tu sistema inmunitario. Además de lo mencionado anteriormente, el baobab es un fruto muy rico en antioxidantes, concretamente en ácido ascórbico, más conocido como vitamina C. Todo ello confiere a esta fruta la capacidad de aumentar los niveles de células blancas y fortalecer el sistema inmunitario
- Contribuye a la formación de colágeno frenando el envejecimiento de la piel. La vitamina C que contiene, es también un componente esencial del colágeno, que estimula el crecimiento de los tejidos, huesos y cartílagos, ayudando en su reparación y cicatrización cuando están dañados.
- Ayuda en el tratamiento de la anemia y la fatiga. En el fruto del baobab, uno de los minerales más abundantes es el hierro. Es por eso que este superalimento está totalmente indicado en casos de anemia y para cuando necesitamos una dosis de energía extra.
- Fortalece los huesos. De su composición, destaca también la presencia de calcio y magnesio, dos elementos esenciales para cuidar de la salud ósea. Por ello, el baobab suele ser muy recomendado para enriquecer dietas y en enfermedades relacionadas con la descalcificación y degeneración de los huesos.
- Regula la presión arterial. Gracias a su alto contenido en potasio, un mineral que posee un efecto vasodilatador, el baobab es capaz de ayudar en la regulación de la tensión arterial y a prevenir el taponamiento de los vasos sanguíneos. De esta forma, disminuye el riesgo de padecer algunas enfermedades como las embolias, la arteriosclerosis o algunas enfermedades del corazón.
- Además, es un elemento clave en la producción de elastina, otra proteína que aporta elasticidad y tonifica la piel; siendo ésta la razón por la que al baobab se le otorgan propiedades anti envejecedoras.
Cómo tomar baobab
Cabe mencionar en primer lugar que una cucharadita diaria de baobab es suficiente para experimentar los múltiples beneficios del baobab. Éste, se puede consumir de varias formas. Suele ser comercializado en polvo, por lo que resulta fácil tomarlo espolvoreado en en los cereales, en tu ensalada favorita, sopas, batidos o mezclado con frutas y yogur.
Y es que el baobab también puede consumirse fresco o seco. Su pulpa puede mezclarse con leche o agua, o utilizarse como ingrediente para cocinar con gachas de avena, elaborar diversas bebidas o hervirse en una infusión. El zumo obtenido se conoce en África con el nombre de «bouye». También puede ser un gran ingrediente extra en cualquier postre, como esa tarta que te demanda un toque especial y a la que aporta su sabor agridulce con pinceladas de cítrico, aunque muchos también asocian su sabor al de las nueces.
Además, la pulpa y las semillas del baobab también se emplean como espesantes de mermeladas, sopas y salsas, o incluso las semillas tostadas se consumen en muchos lugares como tentempié. Por último, cabe destacar que una cucharada de polvo de baobab (la dosis diaria recomendada) proporciona en torno a 9 calorías: 0% grasa, 98% carbohidratos, 2% proteína.