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Superalimento

El superalimento que sacia, combate la fatiga y reduce la inflamación

Gracias a estas propiedades, además de ayudar a mejorar el estado de ánimo y a evitar la ansiedad, el lino se ha ganado con el paso del tiempo el calificativo de superalimento

28/12/2022 Actualizado a las 11:21

El lino o linaza es una planta herbácea de la familia de las lináceas. Comúnmente, el lino es conocido por la utilización de su tallo en la confección de tejidos textiles, mientras que su semilla, llamada linaza, se utiliza para extraer harina (harina de linaza) y aceite (aceite de linaza). Se trata de un vegetal oriundo de Oriente próximo cuyo origen se establece en las zonas cercanas al río Nilo, aunque su mayor productor en la actualidad es Canadá.

En cuanto a lo que respecta a lo culinario, gastronómico y nutritivo, este vegetal destaca por sus semillas, las cuales han sido utilizadas a lo largo de la historia para la elaboración de harinas y la extracción de aceites. Unas presentaciones que le han valido con el paso del tiempo al lino para ganarse el calificativo de superalimento.

Entre otras de sus propiedades, la linaza es conocida como un remedio laxante debido a su alto contenido en proteínas, sobre todo teniendo en cuenta las pocas calorías que contiene en proporción a éstas. El lino también contiene omega 3, que es un ácido graso importante que ayuda al cerebro a mejorar el estado de ánimo y a evitar la ansiedad, que es muchas veces el factor contra el que más se combate durante las dietas. Es por ello que su consumo suele saciar el hambre. Además, también contiene minerales como fósforo, potasio y magnesio, que combate a la fatiga y la falta de energía que puede causar el comer pocas calorías.

Semillas de lino / Agrónoma

Las Semillas de lino y sus beneficios

Como se menciona previamente, el principal compuesto que tiene esta semilla es el omega 3, capaz de ayudar a las personas con colesterol y triglicéridos. Además, esta semilla también está catalogada como antiestrés, antioxidante, anticancerígena y neuroprotectora, además de aportar una gran cantidad de beneficios que se detallan a continuación:

  • Previene contra enfermedades neurológicas: al tratarse de una gran fuente de ácido alfa linolénico, las semillas de lino mejoran el funcionamiento de la corteza cerebral e incluso ayudan a controlar la hiperactividad infantil.
  • Prevención del cáncer: el lino tiene gran cantidad de lignanos, antioxidantes que ayudan en gran medida a la prevención del cáncer y que en las mujeres contribuye a restablecer el equilibrio hormonal.
  • Protege el corazón: gracias a la ayuda que ofrece en la reducción del colesterol LDL (colesterol malo), quizá se trate de uno de los principales beneficios de la semilla de lino.
  • Ayuda frente al síndrome metabólico: para aquellas personas que padezcan de diabetes, hipertensión, triglicéridos y/o colesterol deben consumir este alimento sin ninguna duda. Las semillas de lino contienen compuestos que los reducen y los mantienen en términos normales.
  • Reduce la inflamación: las semillas de lino contienen ácidos grasos omega 3 que producen prostaglandinas PG3 que tienen propiedades antiinflamatorias y que provocan que se reduzca la inflamación. Además, en este sentido también se ven beneficiadas aquellas personas que sufren trastornos graves como la artritis.

Cómo tomar semillas de lino

Con un precio más reducido que otros superalimentos, por debajo de 5 euros el kilo, las semillas de lino se pueden tomar molidas (una cucharada sopera al día), como un aceite (de una a tres cucharadas por día) o en cápsulas (1.300-3.000 mg diarios). Las semillas de lino se pueden encontrar fácilmente en tiendas y supermercados. Las más comercializadas son las marrones y las doradas, muy similares en su composición pero con mayor valor nutricional las doradas. También las hay negras, rojas, blancas o amarillas, aunque independientemente del color, lo interesante es incorporarlas a la dieta diaria de una forma natural.

En repostería o panes

Quizá la forma más común de consumirlas es añadiéndolas a productos de repostería o panes, pero no está del todo claro que las altas temperaturas no afecten a los ácidos grasos omega 3. La semilla de lino es demasiado dura para consumirla cruda directamente, por lo que otra forma de tomarlas es llenando un vaso de agua por la noche y echar una cucharada de semillas de lino. A la mañana siguiente en ayunas, se han de beber el agua y las semillas con el aceite que se ha diluido.

Para introducir el lino en nuestras rutinas diarias de una forma más agradable podemos empezar por agregar una cucharada a los cereales o el yogur. También es posible añadir las semillas de lino a salsas como la mayonesa o la mostaza o espolvorearlas sobre una ración de fruta.

Otra forma de aprovechar las semillas de lino es germinándolas para añadirlas a ensaladas y otros platos frescos. Para ello, es necesario dejarlas en torno a ocho horas en remojo, escurrirlas y dejarlas húmedas en un tarro tapado con una gasa o en una germinadora durante una semana. Lo más recomendable es consumirlas inmediatamente, pero se pueden conservar hasta cinco días en la nevera.