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Regadío

Crespo avisa: Andalucía no se quedará «de brazos cruzados» ante la modificación del trasvase Tajo-Segura

Los regantes también se muestran en contra de esta reforma, ya que aseguran que no hay información actualizada sobre los usos de agua y requerimientos ambientales

16/04/2021 Actualizado a las 11:42

La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, ha asegurado en el Parlamento que«Andalucía no se quedará quieta» ante el «ataque» que supone la modificación de las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura que plantea el Gobierno de España y que perjudica a una población almeriense de 150.000 habitantes y a siete comunidades de regantes, cuya superficie ronda las 23.000 hectáreas.

Crespo ha apelado a la «solidaridad entre territorios», un concepto que debería primar en cualquier Gobierno que se precie, con independencia del signo político, según detalla un comunicado de la Junta de Andalucía.

Infraestructuras hidráulicas necesarias en la cuenca del Tajo

«Lo que a unos les sobra a otros les hace falta. No entendemos que se pongan chinitas en el camino en un debate que ya estaba superado», ha agregado la consejera, que ha hecho hincapié en «la necesidad de mirar por la ciudadanía y no por cuestiones políticas al tomar sus decisiones».

Andalucía es una tierra seca y afectada por el cambio climático, como Murcia y Valencia, igualmente afectadas. La consejera ha explicado que el Gobierno andaluz en el pasado Consejo Nacional del Agua votó en contra de una modificación del trasvase que supondría, por un lado, reducir el volumen mensual en nivel dos desde los 38 hm³ actuales hasta 27 hm³; y por otro lado, elevar el umbral de paso de nivel uno a nivel dos desde los 1.200 hm³ a 1.400 hm³. Por tanto, esta modificación conllevaría una reducción del agua que llega actualmente al Levante almeriense.

El Pantano de Cuevas del Almanzora (Almería) / EFE (J.M.Vidal)

Finalmente, Carmen Crespo ha reclamado al Ejecutivo central que, como está haciendo el Gobierno andaluz, ejecute las infraestructuras hidráulicas necesarias en la cuenca del Tajo relativas, por ejemplo, a depuración, en lugar de aumentar los caudales ecológicos. «Están cambiado las reglas del juego sin necesidad en un momento muy complicado por la pandemia, sin tener en cuenta a nuestros agricultores y ciudadanos», ha añadido.

Los regantes muestran su rechazo

Por su parte, la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua) ha denunciado que dicha reforma «ocasionará una merma en los recursos procedentes del trasvase destinados al regadío y además genera incertidumbre e inseguridad jurídica sobre el funcionamiento del trasvase en el corto y medio plazo».

Al respecto, ha señalado que esta modificación que se pretende llevar a cabo «implicará la detracción de recursos de este trasvase y su posible sustitución por aguas desaladas mucho más caras, de peor calidad y con infraestructuras de conexión en muchos casos inexistentes. Dicho de otra forma, se les cambia un agua de mayor garantía (dependiente de la situación hidrológica), por un recurso con un coste muy superior (al menos el triple) y condicionado a infraestructuras de conexión desaladoras-zonas regables que hoy no existen».