El desayuno de cinco minutos con el ‘oro verde’ que te dará energía toda la mañana
Una tostada con aguacate, tomate y aceite de oliva nos permitirá evitar el hambre a mitad de mañana y, por tanto, los antojos insanos
Cuando hablamos de aguacate, ya no hablamos del «alimento de moda», sino de un imprescindible que no puede faltar en cualquier dieta saludable. Debido a sus numerosos beneficios, forma parte de decenas de recetas, tanto de comidas más contundentes como de snacks.
Pero, sin duda, si hay un momento perfecto para introducir el aguacate en nuestro menú diario es el desayuno. Así aprovecharemos todo su potencial como fuente de energía duradera, que no tiene nada que ver con los altibajos que suelen causar los desayunos repletos de azúcares.
Grasas de lenta absorción
Y es que esta fruta, muy cultivada en la Axarquía malagueña, es rica en ácidos grasos monoinsaturados, en particular el ácido oleico. A diferencia de los carbohidratos simples, estas grasas se digieren lentamente, manteniendo estables los niveles de azúcar y, además, haciendo que la saciedad dure más, algo a lo que también contribuye la fibra que aporta una ración de aguacate.
Evitando los antojos
Por lo tanto, si queremos evitar el hambre y los antojos insanos durante la mañana, lo ideal es introducir el aguacate en nuestros desayunos. Además, desayunar de forma contundente, pero saludable, no solo es bueno para nuestro organismo, sino también para nuestro estado de ánimo y nuestra concentración: los alimentos adecuados son claves para mejorar el rendimiento cognitivo y y la capacidad de actuar ante imprevistos.
Una tostada de aguacate, por ejemplo, con aceite de oliva y tomate se convierte en una opción «multivitamínica» y rápida perfecta para arrancar el día, ya que nos podemos nutrir del aporte de vitaminas del grupo B, E, K, potasio (el aguacate aporta más potasio que el plátano), y, paralelamente, aprovechamos todos los beneficios del aceite de oliva.