El mejor desayuno para afrontar un día en la Feria de Abril, según la nutricionista Rosa Fernández
«Muchas personas cometen el error de saltárselo para 'compensar' lo que creen que van a comer después»
La Feria está a la vuelta de la esquina, y con ella llegan cambios en nuestra rutina. Es una de esas fechas del año que pueden desajustar un poco nuestros hábitos: comidas fuera de casa, menos descanso, más vida social. Ahora bien, el problema muchas veces no está en lo que ocurre en la Feria, sino en lo que dejamos de hacer fuera de ella.
Muchas veces por el hecho de descuidar algunas comidas, acabamos descuidando también las que sí dependen de nosotros, incluso cuando estamos en casa. Y esto es algo que trabajo mucho en consulta: intentemos cuidar aquello que sí está bajo nuestro control. Un ejemplo clarísimo es el desayuno.
Muchas personas cometen el error de saltárselo para ‘compensar’ lo que creen que van a comer después. Pero esto suele tener el efecto contrario: llegamos a al Real con mucha hambre, comemos más rápido, en mayor cantidad y elegimos opciones menos nutritivas. Por eso, mi recomendación es justo la opuesta: hacer un desayuno completo, que nos ayude a empezar el día con energía, saciedad y control.
¿Cómo es un desayuno completo?
En primer lugar, debe ser rico en fibra. Esto lo podemos conseguir a través de cereales integrales como pan integral,
copos de avena o cereales de calidad, pero también con frutas y verduras como tomate, espinacas o champiñones.
La fibra no solo mejora la digestión, sino que ayuda a mantenernos saciados durante más tiempo, algo clave en días largos como los de feria.
En segundo lugar, necesitamos proteína de calidad. Y aquí es importante ir un paso más allá: no vale simplemente con una loncha de pavo. Te animo a incluir opciones más completas como el huevo, el yogur natural o incluso alguna lata de pescado azul.
El huevo es una excelente opción, especialmente en estos días. Aporta proteína de alta calidad, es muy saciante y contiene nutrientes esenciales que ayudan a nuestro cuerpo a recuperarse, perfecto si hemos dormido menos o hemos
consumido algo de alcohol.
Por otro lado, el yogur (preferiblemente griego y natural) también es una gran alternativa. Tiene un mayor contenido en proteína, es más saciante y contribuye al cuidado de la microbiota intestinal.
Otra muy interesante es incluir una lata de pescado al natural, como atún, caballa o sardinas. Es una forma rápida de añadir proteína de calidad sin complicarte, además de ser rica en grasas saludables. Perfecta para esos días en los que vas con prisa o tienes menos ganas de cocinar.
Y por último, no podemos olvidarnos de las grasas saludables. Aunque muchas veces recurrimos al aceite de oliva, que es una opción excelente, también podemos variar con alimentos como el aguacate o los frutos secos. Estas grasas no solo son beneficiosas para nuestra salud, sino que además aumentan la saciedad, ayudándonos a evitar picoteos más adelante.
Ejemplos de desayuno para los días de feria
Aplicando todas estas recomendaciones, os dejo algunos ejemplos de desayunos:
● Tostada de pan integral con aguacate, huevo y tomate, acompañada de una pieza de fruta.
● Yogur griego natural con copos de avena, frutos rojos y un puñado de frutos secos.
● Revuelto de huevo con espinacas y champiñones, con una tostada integral y aceite de oliva.
● Tostada integral con queso fresco, tomate y sardinillas.
Todos estos desayunos tienen algo en común: combinan fibra, proteína y grasas saludables, lo que se traduce en energía sostenida, mayor saciedad y mejor control del apetito.
Como conclusión, no se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo consciente. Sabemos que habrá comidas más flexibles, pero precisamente por eso cobra aún más importancia cuidar aquellas que sí dependen de nosotros. Un desayuno completo no solo te ayudará a llegar con menos hambre a la feria, sino que también mejorará tu energía, tu digestión y tu capacidad de disfrutar sin excesos.