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Alimentos

Los tres embutidos que puedes incluir sin miedo en tu dieta, según nuestra nutricionista

Debemos elegir alimentos que no contengan mucha cantidad de sal, descartando los embutidos que agregan azúcares y potenciadores del sabor

04/09/2024 Actualizado a las 16:46

Los embutidos tradicionales como chorizo, lomo, salchichón, salchicha, longaniza, fuet, morcón, butifarra, mortadela o salami contienen una gran cantidad de grasas saturadas y sal, que también se encuentran en las chacinas como el jamón y la cecina.

Como norma básica podemos optar por embutidos de tradición artesanal, cuanto menos procesados mejor, y que en su etiqueta nutricional la lista de ingredientes no sea larguísima, priorizando la carne animal y el uso de aceite de oliva frente a otras grasas.

En definitiva, debemos elegir alimentos que no contengan mucha cantidad de sal, descartando los embutidos que agregan azúcares y potenciadores del sabor.

Los que se incluyen en una dieta equilibrada

No obstante, sí que hay opciones que, aunque tengan un alto porcentaje en grasas, podemos consumir dentro de una alimentación equilibrada. Mi consejo es que el consumo más habitual sea de los siguientes productos.

  1. Lomo ibérico de bellota: El lomo ibérico es uno de los embutidos más bajos en grasas saturadas, rico en proteínas de alta calidad, vitaminas del grupo B y minerales esenciales. Pero, de nuevo, con gran cantidad de sal. Es posible elaborar tu propio lomo.
  2.  Jamón ibérico de bellota: aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del grupo B y minerales como hierro, selenio, magnesio o zinc, además de una proporción de grasas monoinsaturadas, poliinsaturadas y ácido oleico.
  3. Pechuga de pavo o pollo: siempre que sea de categoría extra y con un porcentaje de carne superior al 80%, sin féculas añadidas, vigilando que el porcentaje de sal sea lo más reducido posible, así como los azúcares añadidos. También es mucho más recomendable elaborar nuestro propio fiambre de pavo, cociendo o asando una pechuga en casa y cortándola en filetes finos.

    Jamón ibérico / Agrónoma

¿Cómo hacer fiambre de pavo en casa?

Con los siguientes ingredientes, puede hacerse un delicioso y saludable fiambre de pago en casa, de forma fácil y rápida.

-1 kilo aproximadamente de pechuga de pavo o pollo (mejor ecológica o de corral).
-2 o 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
-Sal al gusto.
-Hierbas aromáticas o especias al gusto: pimienta, Pimentón de la Vera, ajo en polvo, cebolla en polvo, comino…
-Red o hilo de cocinar.
-1 vaso de agua (240 ml. aprox.)

Procedimiento

Paso 1. Lo primero que hay que hacer es poner a precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo.

Paso 2. Una vez hecho esto, en una fuente o plato, haz una mezcla con el aceite de oliva virgen extra, la sal y las especias que hayas elegido. Mete la pechuga en la red y pásala por encima de la mezcla que has hecho por ambos lados para que quede bien impregnada.

Paso 3. Pon una sartén u olla en el fuego con un poco de aceite ( recomiendo utilizar una olla de hierro fundido, porque luego la puedo meter en el horno también, y así se ensucian menos cosas). Cuando esté el aceite caliente, sella vuelta y vuelta la pechuga de pavo con cuidado de que no se queme.

Paso 4. A continuación, coloca la pechuga en una fuente o bandeja apta para horno, o déjala en la misma olla si es apta como he hecho yo, y vierte sobre ella un vaso de agua.

Paso 5. Hornea a 180º con calor arriba y abajo unos 30 minutos. Si la pechuga pesa menos de 1 kilo, quizás te haga falta menos tiempo de horneado.

Paso 7. Cuando esté lista sácala y déjala que se enfríe muy muy bien antes de cortarla.

Paso 8. Una vez frío, corta con una tijera la red y corta el fiambre de pavo en filetes finitos. ¡A disfrutar!