¿Son los embutidos ‘veggies’ más saludables que los normales? La nutricionista Rosa Fernández lo aclara: «No hay que dejarse guiar por…»
Aunque se han puesto de moda, hay varios aspectos en los que hay que fijarse a la hora de elegir los nuevos embutidos de vegetales
Aunque muchos consumidores creen que los embutidos vegetales son una alternativa sana, lo cierto es que algunos contienen más aditivos y sal que los tradicionales que, por ejemplo en Andalucía, suelen contar con buenas materias primas.
Como nutricionista, cada vez recibo más preguntas en consulta sobre los embutidos vegetales o ‘veggies’. La publicidad muchas veces los presenta como saludables pero la realidad que nos cuentan las etiquetas es otra muy distinta. Muchos de estos productos, lejos de ser una opción más natural que el embutido tradicional, están repletos de aditivos, almidones, grasas refinadas y sal.
Y, aunque pueden parecer la solución perfecta para quienes buscan reducir el consumo de carne, no siempre son tan beneficiosos como creemos. En este artículo voy a explicar qué debemos tener en cuenta antes de incluirlos en nuestra alimentación y cómo podemos tomar decisiones más informadas, sin dejarnos llevar por el envoltorio.
No todo lo vegetal es más sano
Existe la falsa creencia de que todo lo vegetal es sinónimo de saludable. Pero, como ocurre con cualquier producto industrial, lo que importa no es tanto si es de carne o de verduras, sino el nivel de procesamiento y la calidad de los ingredientes.
En muchos embutidos vegetales encontramos:
- Aceites refinados como el de girasol o palma
- Féculas y almidones modificados para dar textura.
- Saborizantes artificiales para imitar el sabor a chorizo, salchichón u otro producto
cárnico. - Colorantes y potenciadores del sabor, como el glutamato.
- Altos niveles de sal y azúcar ocultos.
Este tipo de formulaciones encajan en la categoría de alimentos ultraprocesados, algo que intentamos reducir en una dieta saludable. Por eso siempre insisto: hay que leer las etiquetas, no basta con que diga «vegano» o «sin carne».
Los embutidos vegetales que sí son una buena idea
No quiero que se interprete que todos los embutidos vegetales son iguales. Existen marcas que están apostando por productos vegetales más limpios y menos procesados, elaborados con legumbres (como garbanzos o lentejas), verduras y especias naturales, frutos secos, semillas… y sin azúcares añadidos o potenciadores del sabor. Estos sí pueden formar parte de una dieta saludable, especialmente para personas que siguen una dieta 100% vegetal o buscan reducir su huella ecológica.
Conclusión: no te fíes del envase, fíate de las etiquetas
Mi recomendación es clara: si quieres elegir un embutido vegetal saludable, no te dejes guiar por los reclamos del envase, sino por la información que aparece en la parte trasera. Cuanto más corta y reconocible sea la lista de ingredientes, mejor.
Y, si lo que te preocupa es la salud cardiovascular o el peso, recuerda que un embutido vegetal ultraprocesado puede tener incluso más sal y grasa que un lomo embuchado bien elaborado.
Siempre que puedas, apuesta por alimentos frescos, locales y mínimamente procesados. Y, si te apetecen embutidos, busca aquellos —vegetales o de carne— con unos buenos ingredientes que respeten tu salud.