
El jamón serrano de Mercadona que recomiendan todos los nutricionistas: «Es la opción perfecta, sin aditivos y poca sal»
El Jamón de Trévelez Antonio Álvarez, de origen andaluz, tiene sal marina y puede consumirse habitualmente
¿A quién no le apetece para desayunar, o a media mañana, una tostada con jamón? Son muchos los que optan por este alimento para empezar el día, o para la merienda, pero no lo hacen utilizando jamón ibérico, que se suele dejar para ocasiones más ‘especiales’, sino por jamón serrano loncheado, mejor de precio y más cómodo y rápido de consumir.
Sin embargo, no podemos dar por hecho que, al tratarse de jamón, ya es un alimento saludable que podemos consumir de forma moderada. Hay varios tipos de jamón serrano que están desaconsejados por su alto contenido en sal, aditivos e, incluso, azúcar.
Por suerte, se puede encontrar una alternativa para consumir sin miedo en los desayunos: en Mercadona está disponible el jamón serrano más saludable y recomendado por todos los nutricionistas. Y, además, es andaluz. Se trata del Jamón de Trevélez Antonio Álvarez, que se presenta en un formato de lonchas finas.
El famoso nutricionista Fran Susín, uno de los más seguidos en Tik Tok, lo recomendaba a sus seguidores, alegando que «Una buena opción es el jamón serrano de Trévelez. Si miramos los ingredientes, solo tiene jamón serrano y sal marina y que tenga sal marina es un puntazo. Así que es otra muy buena opción, es algo más caro, pero la calidad se paga», asegura en un vídeo de su cuenta en la red social.

También el bloguero ‘El Nutricionisto’ lo considera «comida real», y asegura que esta opción tiene un ‘plus’ sobre otros jamones serranos/ibéricos, «al tener un gran tiempo de curación (mayor calidad y sabor) y al no tener nitratos y nitritos».
Un proceso de curación tradicional
El Jamón de Trévelez Antonio Álvarez se vende en paquetes de 120 gramos, y tiene un precio de 3,50 euros. Aunque su precio es más elevado que el de otros envases de jamón serrano, lo cierto es que tiene cualidades saludables que bien merecen la pena.
En concreto, este jamón serrano sigue un proceso de curación tradicional, eliminando el azúcar y reduciendo la cantidad de sal. Además, la poca que utilizan es sal marina, menos procesada que la sal común y con minerales muy beneficiosos para la salud.
El Jamón de Trévelez, que debe su nombre a la población granadina, se cura a más de 1.200 metros de altitud, con unas razas de cerdos muy concretas y unas estrictas normas que garantizan su calidad, pues está amparado por una Indicación Geográfica Protegida (IGP).
Los más de 14 meses de curación, por otro lado, son un proceso largo que hace aflorar todos los aromas y sabores.