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Alimentos

La importancia del ‘platito de almendras’ durante un día de Feria, según la nutricionista Rosa Fernández

Es un alimento saciante, lo cual contribuye a evitar el picoteo descontrolado de otros alimentos menos interesantes nutricionalmente

21/04/2026 a las 06:46

En un día de Feria, donde el ambiente anima a disfrutar, socializar y, a veces, consumir algo alcohol de forma moderada, hay un gesto que repetimos mucho: tener a mano un pequeño platito de almendras. Las almendras destacan por sus grasas saludables, proteínas y fibra. Además, aportan minerales como calcio, magnesio, potasio, zinc y fósforo, junto a vitaminas como la E, folatos, niacina y B2. También contienen compuestos bioactivos como los polifenoles y fitoesteroles, relacionados con beneficios para la salud.

En particular, las almendras contienen una menor cantidad de grasa y más fibra que otros frutos secos, como nueces, avellanas o pistachos. En cuanto a su perfil graso, predominan los ácidos grasos monoinsaturados, especialmente el ácido oleico, muy similar al del aceite de oliva. También aportan grasas poliinsaturadas omega-6, aunque contienen muy poco omega-3 en comparación con otros frutos secos como las nueces.

¿Puede acompañar el consumo moderado del alcohol?

Durante la Feria, es habitual pasar muchas horas fuera de casa, con comidas irregulares y consumo ocasional de alcohol. En este contexto, las almendras pueden ser una buena estrategia. Su contenido en grasas y fibra ayuda a ralentizar la absorción del alcohol, evitando subidas muy rápidas y favoreciendo una mejor tolerancia (siempre que el
consumo sea moderado). Además, es un alimento saciante, lo cual contribuye a evitar el picoteo descontrolado de otros alimentos menos interesantes nutricionalmente.

Almendras / Agrónoma

Mejor naturales o tostadas que fritas o azucaradas

Pero no todas las versiones de almendras son iguales. Las mejores elecciones siempre serán las almendras crudas o tostadas sin sal. Conservan mejor todas sus propiedades y no añaden ingredientes menos nutritivos. Las versiones fritas, saladas o azucaradas, como las garrapiñadas, suelen ser más calóricas y pueden incluir grasas de peor calidad o azúcares añadidos. Si se opta por fritas, es preferible que estén elaboradas con aceite de oliva virgen extra yaque resiste mejor las  altas temperaturas y mantiene un perfil lipídico más saludable.

Entre crudas y tostadas, las diferencias son pequeñas: las crudas mantienen mejor algunas vitaminas sensibles al calor, mientras que las tostadas suelen ser más digestivas y agradables a la hora de disfrutar comiéndolas.

El verdadero problema: la cantidad

El gran inconveniente de los frutos secos no es el alimento en sí, sino la facilidad con la que se consumen en exceso. Comer directamente del paquete o de un plato grande hace que la cantidad se dispare casi sin darnos cuenta. La mano, muchas veces ‘va sola’ y, cuando queremos parar, ya hemos comido mucho más de lo previsto. Para disfrutar de las almendras sin pasarse, conviene aplicar algunos trucos sencillos:
➔ Servir una ración pequeña en un cuenco individual
➔ Evitar comer directamente del paquete
➔ Alternar con agua
➔ Comer despacio y de forma consciente
➔ No colocar el plato justo delante durante mucho tiempo.

Disfrutar con equilibrio

Aun así, estamos hablando de unos días concretos al año. Si en la Feria nos ponen almendras fritas o garrapiñadas, y estas nos provocan recuerdos, tradiciones o cultura, no pasa absolutamente nada por disfrutarlas. Los hábitos saludables también necesitan cierta flexibilidad, y la comida cumple muchas funciones en nuestra vida, no solo la nutritiva.

Es necesario disfrutar de las almendras en cualquiera de sus versiones, sabiendo que la opción más saludable será la cruda o tostada, pero sin dejar de lado otras variedades que también están muy ricas y nos aportan algo más allá de lo nutricional.