
Se pone en marcha en La Rinconada la planta pionera que revolucionará el regadío
El proyecto ‘Hy4res’ prueba el uso combinado de energías renovables para abaratar la factura energética
El regadío tiene varias necesidades que son comunes a todos los ecosistemas: la necesidad de reducir su dependencia energética, minimizar los costes de explotación y cumplir con los objetivos climáticos, cada vez más ambiciosos, marcados por la Unión Europea.
En este contexto surgió Hy4res, un proyecto europeo financiado por el programa Interreg Atlantic Area, dotado con un presupuesto de 3,2 millones de euros, que busca fomentar el autoconsumo energético mediante la utilización de energías renovables (solar, hidroeléctrica y eólica).
El consorcio de Hy4res reúne a entidades de España, Portugal, Francia e Irlanda que representan toda la cadena de valor del conocimiento y la innovación, desde universidades a asociaciones sectoriales, pymes tecnológicas y entidades públicas. en el caso de Andalucía, participan la Asociación de Regantes Andaluces, Feragua, la Universidad de Córdoba y la Comunidad de Regantes del Valle Inferior del Guadalquivir.
El proyecto ha dado, en los últimos días, un gran paso adelante en Andalucía. Y es que la empresa adjudicataria de la planta piloto agrícola ya ha hecho entrega de la construcción a los socios del proyecto. Ubicada en la Finca Las Catalinas, perteneciente a la Zona Regable del Valle Inferior del Guadalquivir, en el municipio sevillano de La Rinconada, marca un paso decisivo en la aplicación de energías renovables al regadío.
Un referente europeo
En concreto, la planta está en fase de pruebas desde hace unas semanas, esta instalación se convierte en un referente europeo al integrar por primera vez en un sistema de riego la energía solar terrestre y la microhidráulica. «Esto demuestra cómo la combinación de distintas fuentes renovables puede transformar la gestión del agua en la agricultura moderna», explican los impulsores del proyecto.

Equipos auxiliares
La planta, que ha contado con un presupuesto de 50.000 euros, ha sido diseñada con un doble objetivo: maximizar la eficiencia energética y contener los costes de inversión. Con 40 módulos fotovoltaicos y una potencia de 21,8 kilovatios pico, cuenta también con un conjunto de equipos auxiliares que van desde un panel de control a estaciones de bombeo y sensores inteligentes. Esto hace que se pueda monitorizar en tiempo real el uso del agua y la energía, mejorando el funcionamiento y reduciendo el impacto ambiental.
«La experiencia que se derive del funcionamiento de esta planta piloto permitirá avanzar en soluciones concretas que faciliten la transición del sector agrícola hacia un modelo de autosuficiencia energética», detallan sus impulsores. A través del uso de sensores inteligentes, algoritmos predictivos y sistemas de gestión avanzados, será posible adaptar los periodos de riego a las tarifas energéticas más ventajosas, mejorar la planificación del uso del agua y reforzar la sostenibilidad ambiental de las explotaciones.
Además, el conocimiento generado será transferible a otras comunidades de regantes de España y Europa, abriendo la puerta a una nueva generación de infraestructuras agrícolas adaptadas a los desafíos climáticos y económicos actuales. El modelo que propone Hy4res puede aplicarse en situaciones muy diversas, desde pequeñas explotaciones familiares hasta grandes comunidades de regantes.
Todo este proceso podrá verse de primera mano, pues los promotores de Hy4res organizarán una jornada de puertas abiertas al inicio de la próxima campaña de riego con el objetivo de reunir a agricultores, técnicos, administraciones y ciudadanos para que conozcan el funcionamiento de esta innovadora planta híbrida que gestiona agua y energía.