Qué es la amigdalina, la sustancia tóxica que contienen las pepitas de las manzanas y que puede ser peligrosa para tu salud
Este compuesto natural puede liberar cianuro en el organismo, aunque su riesgo depende de la cantidad ingerida
Aunque la manzana es una de las frutas más consumidas y recomendadas por nutricionistas, su interior esconde un detalle poco conocido: sus pepitas contienen una sustancia llamada amigdalina. Este compuesto vegetal puede resultar tóxico si se consume en grandes cantidades y es el responsable de que algunos expertos adviertan sobre la ingesta excesiva de semillas de manzana.
La amigdalina es un glucósido cianogénico que, al metabolizarse en el cuerpo, puede liberar pequeñas cantidades de cianuro. En cantidades muy reducidas —como las que se ingieren al morder una pepita de vez en cuando— el organismo puede neutralizarlo sin problema. Sin embargo, comer muchas pepitas a la vez podría provocar intoxicaciones, con síntomas que van desde dolor de cabeza y mareos hasta problemas respiratorios.
Cómo de preocupante es
Los especialistas señalan que no es peligroso ingerir alguna pepita de forma ocasional mientras se come una manzana, pero sí recomiendan evitar su consumo deliberado o en grandes cantidades. El verdadero riesgo aparece cuando la dosis supera la capacidad del cuerpo para eliminar el cianuro, algo poco probable en una dieta habitual.
Otros alimentos que contienen amigdalina
La amigdalina no es exclusiva de la manzana. También se encuentra en las semillas de frutas como el albaricoque, el melocotón, la ciruela o la cereza, en concentraciones variables. Por eso, los expertos aconsejan no triturar ni masticar estas semillas para evitar que liberen el compuesto.