¿Son realmente saludables los zumos de fruta?
A pesar de lo que puedan parecer, estas bebidas no son las más adecuadas para consumir estos alimentos
La mayor parte de la población cree que los zumos de frutas, si son naturales o recién exprimidos, son sanos y muy nutritivos, porque contienen gran cantidad de vitaminas. Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que realmente no es así y que, en forma de zumo, no es la manera más adecuada de consumir este grupo de alimentos. ¿La razón principal? contienen mucha cantidad de azúcar libre que la pieza de fruta por sí sola no proporciona a nuestro cuerpo.
Y es que, al exprimir la fruta, estamos eliminando el contenido de fibra de ésta y liberando los azúcares intrínsecos de su matriz vegetal. Al no consumir dicha fibra, tendremos una menor sensación de saciedad y los azúcares presentes en las frutas no se liberarán de manera gradual en la sangre, por lo que tendremos picos de azúcar.
Además, la primera diferencia es que para preparar un vaso de zumo de 200 -250 ml lo más probable es que no sólo usemos una pieza de fruta, sino dos o tres y, por tanto, el contenido de azúcares y de calorías va a ser mucho mayor que si consumiéramos una sola pieza de fruta.
¿Qué adquirimos realmente cuando compramos un zumo de frutas?
Para saber qué es lo que realmente compramos, hay que dirigirse al Real Decreto 781/2013, por el que se regula la elaboración, composición, etiquetado, presentación y publicidad de los zumos y néctares de fruta, distingue tres tipos de bebidas, y no otras, dentro de la denominación de zumos.
Zumo de frutas: es el obtenido de exprimir una o varias especies de frutas u hortalizas sanas y maduras, frescas o conservadas por el frío, pasteurizado y envasado asépticamente y se trata de zumo 100%.
Zumo de frutas a partir de concentrado: producto obtenido a partir de un zumo concentrado, restituyéndole el agua extraída en su proceso de concentración.
Néctar de frutas: producto obtenido por adición de agua a un porcentaje de zumo fijado por la normativa. También puede añadirse azúcar, miel o edulcorantes en cantidades limitadas por dicha legislación. Aquí sí vemos una diferencia clara entre lo que se denomina zumo y lo que se llama néctar, y es ese azúcar que sí puede añadirse legalmente.
Teniendo esto claro, os animo a comer la pieza de fruta entera. De todas formas, en caso de tomar zumo, desde luego mucho mejor la ingesta de un zumo natural que uno comercial.
Y, como todo cuando hablamos de alimentación: consumido puntualmente no tiene riesgos para la salud.