Con la vista puesta en el horizonte de la nueva cosecha
«En España, líder mundial en producción oleícola, la estimación que se está barajando es de apenas 1.000.000 Tm»
En en el último mes de la campaña 2021/2022 los precios del aceite de oliva en almazara han experimentado una subida desde el comienzo de 900 euros/tonelada (€/Tm), se han encarecido un 30%. Cerramos la última semana de agosto, a pesar de acoplarse muy pocas operaciones, con los aceites lampantes cotizando sobre los 3.850 €/Tm y los aceites vírgenes extras superando la barrera de los 4.000 €/Tm.
Y es que tras la vuelta del descanso vacacional la información sectorial mas compartida es el estado que muestra el olivar en las diferentes regiones de España y del mediterráneo y la preocupación por la disminución en las disponibilidades mundiales de aceites de oliva para la próxima campaña 2022/2023.
En el caso de España, líder mundial en producción de este aceite vegetal con una media de 1.410.000 Tm, la estimación que se está barajando es de apenas 1.000.000 Tm y algunas fuentes consideran que incluso menos a medida que transcurren los días. Las cifras que se barajan para Jaén, primera productora del mundo, es de menos de la mitad que este año, apenas 230.000 Tm.

Con esta acusada caída del 30% en la producción española y al no compensarse con incrementos de otros importantes países productores, las disponibilidades mundiales de aceite de oliva quedan gravemente comprometidas al reducirse en unas 550.000 Tm.
Situación mundial
Sólo Grecia y Turquía estiman mejor cosecha para la nueva campaña 2022/2023 con 335.000 Tm y 300.000 Tm, respectivamente. La vecina Portugal, junto con Túnez principal origen de nuestras importaciones, tras una cosecha récord en esta última campaña los aforos apuntan a una producción de 125.000 Tm y Túnez podría repetir con 250.000 Tm aproximadamente. Italia también ha sufrido los efectos de la climatología y vecería en el olivar y podría estar en 250.000 Tm frente a las 328.000 Tm de este año. Por último, Marruecos quizás no alcance la mitad de la producción de 2022, quedándose en una cifra inferior a las 100.000 Tm.
En febrero, con la entrada del ejército ruso en Ucrania y desencadenamiento de la guerra, se generó miedo a la escasez temporal de aceites de girasol y por efecto de búsqueda de aceites de sustitución también aumentó la demanda de aceites de oliva, aceites de orujos, etc., y por ello se produjeron subidas de precios en origen de todos los aceites vegetales.
Aquella subida del aceite de oliva no se terminó de trasladar al precio de la botella en el mercado, o al menos en su totalidad, en parte debido a la fugacidad de la subida y a las lluvias que durante aquellas semanas regaban los campos españoles y auguraban mejoras futuras en los olivares. Por el contrario, ahora estas subidas de precios en origen están comenzando a tener su traslado al consumidor final pues, desde mediados de mayo hasta hoy, el mercado en origen no ha dejado de subir y las expectativas para la nueva campaña, como he explicado, no son nada alentadoras.

Subidas de precios
Veremos en los lineales en las próximas semanas importantes variaciones de precios entre marcas distintas y también entre las mismas marcas diferentes precios según las cadenas de distribución y estrategias comerciales, como siempre ocurre cuando toca mover precios. Y siempre quedarán envasadores y distribuidores con mayor o menor cobertura de existencias que les condicione la fecha de aplicación de las nuevas tarifas con inmediatez o tranquilidad y mirando por el rabillo del ojo a sus competidores.
Con la vista puesta en el horizonte de la nueva cosecha, el gran perdedor será el olivarero, con una reducción de su producción próxima al 40% y unos incrementos de costes de todos sus insumos que en algunos casos doblan, como fertilizantes, carburantes, energía eléctrica, etc., así como mayores costes de explotación y transformación por menor volumen sobre los que repercutir los costes fijos. En España el olivar, aceite y aceituna de mesa, dejará de ingresar la nueva campaña, sólo en la primera transformación, mas de 1.200 millones de € a pesar de la subida de precios de sus producciones.