Ayudas al almacenamiento privado del aceite de oliva
«El borrador que se conoce contempla la posibilidad de almacenar las tres categorías: extra, virgen y lampante»
Como se ha venido informando, los aranceles de Estados Unidos (EEUU) a las importaciones de los aceites de oliva envasados de origen España es un agravio de enorme magnitud frente a otros aceites de origen comunitario como Portugal, Grecia e Italia. De no conseguirse revertir urgentemente esta situación debemos plantearnos cuál es el papel de la Unión Europea en la defensa de la unidad de mercado de sus estados miembros.
La medida de la Administración americana no ha podido ser más inoportuna para el sector del aceite de oliva. El pasado 1 de octubre comenzábamos oficialmente una nueva campaña oleícola en la que España dispone de un stock de aceite de oliva de algo más del 40% del aceite producido en la pasada campaña que suman 756.000 toneladas.
Debido a estos importantes excedentes que se conocían que íbamos a mantener de enlace de campaña, los precios del aceite de oliva fueron descendiendo desde el inicio del verano. Entonces se pidieron desde la producción y, especialmente desde las almazaras cooperativas, a las administraciones nacional y comunitaria medidas que permitieran la retirada voluntaria y cambios en la legislación comunitaria, para poder incluir, a través de la Extensión de Norma en el seno de la interprofesional del aceite de oliva español, la obligatoriedad de retirada de un porcentaje de aceites.
Ayudas al almacenamiento
Tras numerosas reuniones de la producción con las diferentes administraciones públicas a lo largo de todo el verano, esta petición del sector que prometía tardar en concederse, se ha acelerado tras la aplicación de aranceles por Estados Unidos con una respuesta parcialmente, a modo de compensación con la aprobación en unos días del Reglamento de la Unión Europea que permitirá poner en marcha las ayudas al almacenamiento privado del aceite de oliva.
El borrador que conocemos contempla la posibilidad de almacenar las tres categorías, extra, virgen y lampante. Podrán presentar ofertas operadores de todos los países productores de la Unión Europea. La cantidad mínima a inmovilizar es de 50 toneladas y el periodo de almacenamiento es de 180 días. Habrá cuatro convocatorias a lo largo de noviembre, diciembre, enero y febrero. Por último el importe de las ayudas se fijará por un procedimiento de licitación a la baja.
La medida es bien recibida por el sector en general y su aplicación supondrá la retirada de oferta de una cantidad total que aún no conocemos. Durante seis meses podrá paliar, en parte, el problema principal causado por los bajos precios en el aceite de oliva que, para la calidad lampante apenas alcanza los 1.925 euros por tonelada la base 1º.
De otro lado, salvo Marruecos que dispondrá de menos producción que el año pasado, las estimaciones de cosecha de aceite de oliva en países ribereños del mediterráneo son muy buenas y compensarán la menor cosecha de España.
Por último, como siempre en agricultura, la falta de lluvias y las anómalas temperaturas que estamos padeciendo en los últimos meses condicionarán los precios futuros del aceite de oliva, a pesar de las buenas cifras de los balances oleícolas mundiales.
Álvaro Olavarría
Director gerente de Oleoestepa