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Política Agraria Común

Andalucía en el contexto europeo y nacional

«En plena negociación de la futura PAC, las demás comunidades tienen esperanzas de mejorar su posición en el 'reparto' a costa de Andalucía»

08/12/2020 Actualizado a las 00:44

Es bueno saber dónde estamos, qué lugar ocupamos en el entorno próximo. Hoy me propongo situar Andalucía en su realidad frente a Europa y España, teniendo en cuenta su nivel económico y fundamentalmente agrario.

Pero situemos primero a España en el seno de la Unión Europea a través de sus diferentes parámetros económicos y agrarios, para luego abordar la situación andaluza. En efecto, considerando una UE de 27 estados miembros, suprimiendo al Reino Unido tras el Brexit, España ocupa el segundo lugar en superficie después de Francia, el cuarto en población y en Producto Interior Bruto (PIB) anual tras Alemania, Francia e Italia y el lugar trece en PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo, corrigiendo la diferencia de coste de vida, siendo la media de la UE 31.959 euros per cápita.

En el aspecto agrario y en lo que se refiere a los fondos o presupuesto recibido a través de la aplicación de la Política Agrícola Común (PAC), España ocupa el segundo lugar (6.873 millones de euros anual), después de Francia (9.440 M€) y seguida de Alemania (6.308 M€), Italia (5.763 M€) y Polonia (4.605 M€), según datos de 2019.

Esta posición de ventaja no es más que el reflejo del peso y la importancia del sector agrario español comparado con el resto de países comunitarios. Realidad y situación no cuestionada por ninguno de ellos.

Contexto europeo, nacional y regional

Veamos ahora qué pasa con Andalucía en el contexto de la UE, España y sobre todo con las demás Comunidades Autónomas o regiones españolas. Si buscamos su posición en la clasificación de las regiones europeas por su PIB per cápita en paridad de poder de compra, encontraremos a quince comunidades autónomas españolas dentro de las 200 primeras, pero no Andalucía.

Y si consideramos la media europea, supone el 63% de esta, situándose el resto de regiones españolas, salvo Extremadura, bastante por encima. En efecto, los datos de 2018 sitúan a Andalucía en el penúltimo lugar del ránking nacional y, en concreto, siendo la media de España 25.854 euros per cápita, Madrid, País Vasco, Navarra, Cataluña, Aragón , Rioja y Baleares, están por encima de la media y el resto, salvo Extremadura, por debajo pero notablemente mejor que nosotros.

Ustedes se preguntarán que toda esta serie de datos y cifras para qué. Avancemos un poco más y analicemos qué pasa con la PAC, dónde está Andalucía en el ránking de las regiones españolas, según los fondos recibidos por la aplicación de la PAC a través de parámetros comunes a todos y veremos que nos situamos, con diferencia, en la cabecera de la clasificación y como pasaba con España, fiel reflejo de que somos una potencia agraria tanto a nivel nacional como europeo.

Fondos europeos

Por dar una referencia concreta, durante el ejercicio 2019, Andalucía recibió 2.034 millones de euros en el conjunto de pagos de los fondos Feaga y Feader, casi el doble que la segunda en importancia, Castilla León, con 1.107 M€.

Situación paradójica cuando la comparamos con la clasificación anteriormente comentada de la actividad económica en su conjunto. En definitiva, primero en la PAC y penúltimo en el conjunto de la actividad económica de las 17 comunidades autónomas.

Estamos en plena negociación con el Ministerio de Agricultura para adoptar criterios y posicionamientos comunes para la futura PAC. Las demás comunidades ven la ocasión o tienen fundadas esperanzas de mejorar su posición clasificatoria en el «reparto».

Es legítimo pero no parece justo porque esa mejora en el posicionamiento de las demás regiones será a costa de Andalucía y es que el presupuesto es invariable. Sean cuales sean finalmente los cambios que se introduzcan en la nueva PAC, en modo alguno pueden ocasionar una erosión del presupuesto que anualmente recibimos y es que no podemos admitirlo ni podemos soportarlo. El Ministerio debe hacer los cálculos necesarios para garantizar que eso no va a suceder.