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Agua

Casi mil hectómetros cúbicos menos que hace un año: ¿qué hace falta para que lleguen las inversiones en balsas, presas y trasvases?

«El año pasado ya sufrimos restricciones de riego que alcanzaron el 25% en TOP, el 88% en el Guadalquivir y el 100% en zonas como la Axarquía, y este puede ser aún peor»

19/02/2024 Actualizado a las 08:11

Francisco Carrasco

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos

La situación hidrológica que vive Andalucía sigue siendo dramática. Lo era ya el año pasado y lo era el anterior al pasado. Pero este año lo es aún más. A pesar de que oficialmente aún seguimos sin estar en situación de sequía prolongada, nuestros embalses se encuentran en torno al 20% de su capacidad de almacenamiento, salvo la demarcación Tinto-Odiel-Piedras (TOP) que se sitúa en un 36%. Y como se aprecia en el gráfico, antes de estas lluvias de los últimos días tan deseadas, si comparamos con los dos últimos años, el año pasado teníamos en Andalucía 933 hm3 más almacenados y hace dos años 1.154 hm3 más respecto a lo que tenemos ahora.

De modo que si el año pasado, ya sufrimos grandes restricciones de riego (que alcanzaron el 25% en TOP, el 88% en el Guadalquivir donde algunos cultivos como el arroz no pudo sembrar, o incluso el 100% en algunas zonas como la Axarquía), la campaña del curso actual puede ser aún peor. Solo episodios de lluvias muy abundantes, puede salvarnos. Porque las medidas a corto plazo, como los pozos de sequía, no salvarán las cosechas. Lo único que pueden ayudarnos es a evitar que se muera la arboleda. Nada más y nada menos. Pero la campaña puede ser catastrófica en términos de producción.

Y en este contexto, la pregunta es: ¿qué tiene que pasar para que las administraciones se tomen en serio el problema del déficit hídrico que sufre Andalucía? Un déficit que, con las inversiones contempladas, y según reconocen los propios planes hidrológicos va a seguir creciendo como consecuencia del cambio climático. La única demarcación que consigue reducir su déficit hídrico de cara al horizonte futuro es la Demarcación de Cuencas Mediterráneas Andaluzas, que reduce su déficit en 165 hm3 debido a la planificación de entrada de 120 hm3 procedente de la desalación y 82 hm3 procedente de aguas regeneradas a pesar de que sus recursos superficiales y subterráneos descienden considerablemente.

Esto demuestra el potencial que puede jugar los recursos complementarios en demarcaciones litorales y la importancia de gestionar de manera eficiente los recursos a través de un «Mix hídrico» atendiendo a diferentes orígenes de los mismos (superficiales, subterráneos, trasvases y complementarios) que deben ser integrados de manera inteligente para atender las demandas existentes en nuestro territorio con mayor garantía y respetando los derechos preexistentes.

¿A qué vamos a esperar a ejecutar las presas, trasvases y balsas que imperiosamente necesita el regadío andaluz?
Ni la situación ‘con el agua al cuello’, que es como estamos ahora precisamente por la falta de recursos embalsados en Andalucía, nos lleva a una coordinación tan necesaria entre las administraciones públicas, estatal y autonómica, para que se cambie la estrategia hídrica en nuestro país y se apueste de forma decidida por incrementar los recursos regulados a través de la ejecución de presas, trasvases y balsas. Parece que quieren esperar a que el dicho «con el agua al cuello» se transforme en «nos hemos ahogado» para tomar en serio la delicada situación hidrológica que tiene Andalucía y actuar de una vez defendiendo a un sector agroalimentario que es el más grande España, aportando el 21,8% del empleo del sector en todo el país, y contribuyendo a que Andalucía sea la comunidad con el mayor superávit comercial.

Las últimas lluvias llenan de esperanza a los regantes de Andalucía

Ante esta difícil situación, de momento a los regantes de Andalucía solo nos queda mirar al cielo y esperar con continuidad episodios de lluvias como el de estos días, que, con una media de 55 litros por metro cuadrado en Andalucía, siendo en la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir donde más ha llovido con puntas de 150 litros por metro cuadrado, ha permitido que los embalses andaluces comiencen a recuperarse con más de 360 hm3 almacenados en Andalucía. La Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir es la que más ha almacenado con 265 hm3 (122 hm3 en el sistema de regulación general donde está adscrita las mayores demandas de riego), en Tinto, Odiel y Piedras se han almacenado 60 hm3, en Guadalete-Barbate, 31 hm3; y casi 7 hm3 en las demarcaciones mediterráneas andaluzas, siendo está la que menos aportaciones ha recibido.

Comparativa de volúmenes embalsados antes y después del último episodio de lluvias. Autor FCA. Fuente SAIH e HIDROSUR

Aunque estos datos son esperanzadores, tiene que llover mucho si queremos tener una campaña de riego sin restricciones, algo prácticamente imposible si comparamos los datos con la campaña de 2018, siendo necesario almacenar todavía más de 5.200 hm3 en Andalucía, que fue la última en la que los regantes tuvieron dotación completa.

Comparativa volúmenes embalsados respecto a otras campañas de riego a fecha de aprobación de comisión de desembalses. / Autor FCA. Fuente SAIH e HIDROSUR

Algo más factible es acercarnos a la campaña del año pasado, para la cual necesitamos 477 hm3 más en Andalucía, y todo ello para conseguir una campaña que el año pasado supuso la pérdida de más de 5.000 millones de pérdidas en el sector, la pérdida de arboleda por no poder regar o incluso la imposibilidad de sembrar un cultivo clave para la biodiversidad de Doñana, como es el arroz en Sevilla.

Mirar al cielo y esperar muchos episodios de lluvia como el producido en los últimos días durante lo que queda de otoño y en la próxima primavera.