Producción media en los cereales con calidad y precios altos
«Con el margen que les va dejar a los agricultores cada hectárea, me sorprende la poca actividad comercial en los mercados cerealistas del complejo forrajero-harinero»
Aunque estamos en un sector históricamente negativo y pesimista, este año el campo andaluz nos está sorprendiendo gratamente por las producciones y calidades, además acompañados por precios nunca vistos.
La cosecha de los cereales de invierno va viento en popa, tenemos ya cosechado alrededor de un 80% en Andalucía. Los rendimientos varían según las zonas y las tierras, pero en general, las lluvias de primavera a partir de mediados de marzo, ha salvado un campo que estaba baldío.
Las producciones medias están cercanas a las medias interanuales, ayudados por las siembras en regadío. Pero también hay que decir, que los rendimientos son muy heterogéneos, ya que hay agricultores que están dando parte al seguro integral, por no llegar a un mínimo aceptable.
A pesar de ser un año con menos abonado de lo normal, las calidades están sorprendiendo hasta a los más entendidos. Si mezcláramos los trigo duros andaluces a buen seguro que tendríamos una media de tipo 1. Los blandos también están dando calidades muy buenas y para nada habituales. Veremos las primas de calidad que manejarán los mercados este año.
Cosechar con precios históricos
Tras la pandemia, la entrada de fondos de inversión, la invasión rusa a Ucrania y ahora que se barrunta una recesión económica mundial, hay una tensión desmedida en los mercados agrícolas. Traducida en unos dientes de sierra brutales creando una situación en los mercados novedosa y muy peligrosa, afectando principalmente al complejo forrajero-harinero y muy poco al trigo duro.
Aunque los mercados de futuros mantienen unos precios parecidos a los de ahora, al menos hasta diciembre, considero que hay muchas más razones bajistas que alcistas en los mercados mundiales. La primera y más lógica es que con estos precios en zona desconocida, el recorrido al alza siempre debería ser menor que a la baja. Por todo lo anterior, y con el margen que les va dejar a la mayoría de los agricultores cada hectárea, me sorprende muchísimo la poca actividad comercial que está habiendo en los mercados cerealistas del complejo forrajero-harinero.
La independencia del trigo duro
El trigo duro sigue su propio camino, al ser menos del 8% del trigo mundial, a priori es más sencillo de hacer unos números de existencias, así como ofertas y demandas. Como es sabido, Canadá exporta más del 50% del movimiento internacional de trigo duro y el año pasado «pinchó en hueso» con unas producciones bajísimas.
Esta situación hizo duplicar el precio de este trigo hasta alcanzar precios históricos por encima de 540 euros/tonelada. Posteriormente con la proximidad de la nueva cosecha europea, el precio fue remitiendo llegando a estar por debajo de 500 euros/tonelada. Pero diferentes problemas en algunos de estos países han hecho volver a repuntar el duro como podemos apreciar en las lonjas.
El devenir del precio de este cereal volverá a depender de la evolución del cultivo sembrado en tierras canadienses, y se irá sabiendo a lo largo del verano ya que cosechan en septiembre.