El campo, el gran indiferente
Campaña de cítricos

El campo, el gran indiferente

«Esta semana realmente ha arrancado la campaña citrícola, algo más tarde de lo normal, perdiendo unos días importantísimos que seguramente echemos de menos para sacar toda la producción de la primera parte de la temporada»

22/11/2021 a las 13:42

Tengo un buen amigo que suele encontrarse, en su arduo camino por salir adelante, con situaciones variopintas. Las más de las veces inverosímiles, las menos cómicas, el resto pues como la vida misma, vaya, igual que todo el mundo, pero en su caso suelo escuchar y compartir: esto es la primera vez que lo veo, esto es la primera vez que pasa. En efecto la vida es un constante cúmulo de primeras veces de las que aprendemos y que vamos superando, para poder crecer y mejorar como personas y en todos los ámbitos de la misma.

Ya lo apunté en su día, todos los años son distintos, lógicamente, aunque antes -y ya vuelve la nostalgia del que empieza a sentirse no cansado pero sí hastiado- los años eran más predecibles en sus diferencias. Para generar y mantener un negocio cualquiera y especialmente uno agrícola, son necesarias una serie de certezas, una estabilidad básica, unas normas políticas, laborales, económicas mínimas con las que enfrentarse al entorno, con las que poder generar ilusión y, por tanto, recursos para hacer frente a todo lo que no podemos controlar, como la climatología. Ya tenemos demasiadas incertidumbres como para añadir más y encima no dejar de eliminar las pocas certezas que nos quedan y amparan.

Esta semana realmente ha arrancado la campaña citrícola, algo más tarde de lo normal, perdiendo unos días importantísimos que, cara a las fiestas navideñas en las que por razones obvias se frena el consumo de fruta en general, seguramente echemos de menos para poder sacar toda la producción de esta primera parte de la temporada.

Factores que inciden en el retraso

Por fin se ha activado la cogida y venta frente a una primera vez en la que hemos visto una serie de factores juntos que han provocado este preocupante retraso, a saber:

-Factor de mercado, como el exceso de fruta extracomunitaria en el mercado, acrecentado por la falta de fletes que también ha provocado un retraso en su distribución. No es la primera vez que el liderazgo comercial español de nuestro sector se ve amenazado, pero ahora todo se vuelve en contra para poder resistir. Las reglas de mercado están saboteadas políticamente y lo que es peor desde dentro, con una burocracia aberrante guiada ideológicamente que provoca una clara competencia desleal.

-Factor climático, como la falta de frío y lluvia propias del otoño, que acarrea por un lado la falta de color, madurez o porcentaje de zumo, falta de la calidad mínima en definitiva para poder arrancar, y por otro que el consumo no se active, nuestros productos se relacionan todavía de una forma muy marcada con la llegada del frío y los resfriados.

cítricos
Recogida de cítricos / J.M.Serrano

-Factor económico, la economía post pandemia no está bien a pesar de que nos cuenten otra historia, subvencionada sin duda. A esta innegable realidad sumamos un incremento brutal de costes de producción, pero a diferencia de las industrias como la del acero, vidrio, etc., nosotros no podemos parar ni repercutir estos al precio final, como sería lógico, nuestras cosechas están vivas, empujan y necesitan ser recolectadas para garantizar las del año siguiente. Todo esto unido influye notoriamente en la falta de consumo, provocando un nivel de precios no ya insuficientes en general, sino inexistentes.

La lógica dice que la situación mejorará, pero para todo hay una primera vez, así que ya tendremos tiempo de verlo. Más allá de todo esto, mucho de endémico e irracional sin duda, surgen o se repiten en el mejor de los casos escenarios incomprensibles a la lógica de mercado, por lo que pienso que poco más podemos hacer que no hayamos hecho ya los agricultores.

Otros riesgos

Se nos está discriminando permanentemente por esa PAC de burócratas europeos ajenos a nuestra realidad, sin defensa por parte de nuestros políticos, incomprensiblemente insensibles a esa realidad que sin duda les salpica. Se nos han quitado todas las armas para combatir plagas, la seguridad alimentaria siempre ha estado garantizada y ahora lo que realmente corre peligro no es otra cosa que la propia viabilidad de las producciones.

naranjas
Naranjo / Agrónoma

Hace unos años en una visita de un político con futurible truncado en su vanidad, con ganas e ideas sobre regular esto y lo otro, yo le decía que no hacen falta más leyes, con el talento de los españoles y andaluces en especial, lo que urge es sólo que se cumplan las que ya existen.

Ahora no se nos garantiza el cumplimiento de leyes básicas de mercado, de normativas. Nos sobran ejemplos, como la falta de trabajadores para ciertos puestos, más aún en tareas especializadas como la poda con la importancia en la formación del futuro árbol, habitando una de las regiones con el índice de paro mayor. ¿Alguien de verdad no sabe a estas alturas lo que sucede?

Cumplimos escrupulosamente la legislación vigente, hemos hecho los deberes y ¿Cuál es el futuro que nos espera si nos espera alguno? Hemos sobrevivido a pesar de todo, pero la situación ya no permite más margen de errores. Ya no se nos puede exigir más esfuerzo ni sacrificio. Ya no.

Escrito por

Manuel Altava

Vicepresidente 2º de Asaja Sevilla

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