Decisiones de siembra enfocada a los mercados
«El trigo duro, como principal producto histórico del secano andaluz, vive buenos momentos, incluso con los problemas de calidad que tenemos este año»
Desgraciadamente, comenzamos otro otoño más sin previsiones de agua. No es una situación agradable, pero nos vamos acostumbrando. De hecho, no nos podemos quejar, ya que los rendimientos finales de los cereales en los últimos años has sido buenos de forma general.
En este artículo voy a darle una visión a la siembra con orientación a los mercados. Precisamente éstos, viven unos momentos muy buenos para los agricultores, ya que no paran de subir en las últimas semanas.
La razón principal es precisamente la sequía que están sufriendo tanto el continente americano, como la zona del mar negro encabezada por Ucrania y Rusia. Además de las grandes compras multiproducto que está realizando China, lo cual me empieza a escamar, algo estará tramando el gigante chino para estar llenado sus graneros de manera compulsiva.
Comportamiento de los cereales
El trigo duro, como principal producto histórico del secano andaluz, vive buenos momentos. De hecho, en un artículo que escribí hace casi un año, auguraba que el «duro» no bajaría de la barrera psicológica para el agricultor de las antiguas 40 pesetas (240 euros/tonelada) durante mucho tiempo, y aún no lo ha hecho.
Incluso con los problemas de calidad que tenemos este año, nuestro trigo se está comportando bien en los mercados. Si tenemos en cuenta que no tenemos mucha cantidad en Andalucía y que en los stocks mundiales prácticamente solo destaca Canadá, seguro que volverá a ser el cereal de invierno mayoritariamente elegido por nuestros agricultores.
Si hablamos de trigo blando, desgraciadamente, la tendencia es hacia trigos de mayor rendimiento, ya que la industria en general no está premiando la calidad. Soy un firme defensor de la investigación y de producir lo que la industria demanda, pero siempre y cuando estén dispuestos a pagar el diferencial que merece. Pero el «blando» por su alternativa forrajera, está en sus niveles de precio máximos de los últimos cinco años y parece que es una buena alternativa en las rotaciones de los cultivos.
Lo del triticale es una decisión fácil por su bajo coste general, y por ello, está ganando terreno anualmente. Es más, llevamos varios años en que la demanda de semilla certificada supera a la oferta. Teniendo en cuenta que su precio de venta empieza a superar los 200 euros/tonelada, me parece una estupenda alternativa.
Problemas para la cebada
Parece que la gran damnificada este año será la cebada, por la superproducción española de este año, a buen seguro que sobrará bastante. Solo debería ser interesante la de aptitud cervecera, pero en mercados tan cambiantes cualquier cosa podría pasar.
Después hay otros productos como garbanzos, avena, guisantes, habas, etc., que tienen menor importancia en volumen pero también entran interesantemente en las rotaciones andaluzas. Como buen andaluz, y en tiempos de pandemia y crisis, muestro mi apoyo a la empresa obtentora de semillas Agrovegetal, ya que es la principal empresa andaluza que se dedica a estos menesteres, y se va abriendo un hueco entre las grandes multinacionales extranjeras que monopolizan el sector semillero.
Además de continuar seleccionando nuevas variedades de trigo duro y de trigo blando con la calidad que demanda la industria semolera y harinera, en los últimos años ha completado su catálogo con nuevas variedades de triticale y de trigo blando con la máxima productividad, idóneas para la alimentación animal.