Crece la demanda de añojos en los mercados
«En cuanto a las terneras, el mercado no ha seguido el mismo camino»
Parece ser que en el sector de vacuno de carne ha empezado a dar señales de mejoría en lo que a mercados se refiere en las últimas semanas. Así la demanda de los añojos se ha visto incrementada considerablemente, que se ha traducido en un aumento de las cotizaciones en estas semanas.
Es debido a que las exportaciones a países del Mediterráneo han aumentado considerablemente y al cambio estacional, con la entrada oficial del invierno, que ha venido precedido de un cambio de tiempo, con bajada de temperaturas que aumentan los consumos de carne en general.
No obstante, en cuanto a las terneras, el mercado no ha llevado el mismo camino, debido a que su consumo es mayoritariamente nacional y este sigue pesado. Respecto a los terneros para vida siguen muy estables en precios, y además a unos precios realmente bajos. Se espera que con la subida de los añojos se traslade también a éstos, que además coincide con la época que menos terneros pasteros hay en el mercado.
Cambio climático
En relación con la última Conferencia sobre el cambio climático celebrada en Madrid, también conocida como COP25, el vacuno sin quererlo ha tenido su protagonismo. Cierto es que este sector contribuye a la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de forma relativamente considerable, pero también hay que tener en cuenta que toda actividad humana y animal (incluso el resto de mamíferos salvajes) contribuyen a dicha emisión.
Las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la ganadería vacuna podrían mitigarse y reducirse considerablemente orientando las producciones hacia sistemas más extensivos y sostenibles. No nos podemos olvidar del «milagro» que llevan a cabo nuestras vacas al convertir productos vegetales, y sobre todo vegetales no digeribles por el ser humano (pastos), en carne, fuente de la mejor proteína, la animal.
Por último, reseñar que el sector da por muy bienvenidas las lluvias caídas estos últimos días, que van a propiciar que comiencen a crecer los pastos, esenciales para nuestras ganaderías.