La era del Estado del Bienestar Animal
«Mientras los humanos vivimos con el miedo en el cuerpo y con la incertidumbre de si podremos pagar la electricidad o el gas este invierno, los animales viven su «boom» del bienestar»
Me acuerdo hace muchos años cuando todos hablaban del estado del bienestar, del nuestro. No había un día que no salieran esas palabras en televisión o en los periódicos.
Todo lo que se hacía era para garantizar y mejorar nuestro bienestar. Nos decían que no nos iba a faltar «nada». ¡Una maravilla! Ahora que recuerdo, todo empezó a cambiar cuando por un trabajo anterior tenía que ir de viaje en avión de forma regular y de repente notaba que el espacio entre los asientos era cada vez más estrecho. Hablando claro, que las rodillas me daban en el asiento de delante.
Crisis financiera de 2008
Fue a partir de ahí cuando pensé que el estado del bienestar que nos anunciaban a todas horas no estaba funcionando bien. Después todo ha ido a peor: la crisis financiera de 2008, (acuérdense de las declaraciones de un político inglés diciendo que debíamos tirar del escusado solo una o dos veces al día) y cuando parecía que por fin podíamos salir de esta situación, llegó desgraciadamente la pandemia.
Lamentablemente el coste en vidas ha sido significativo y muy doloroso, y también lo ha sido en términos de calidad de vida. Luego llegó la guerra, la sequía y ahora la crisis energética. Que si el aire acondicionado a 27°, que si cuidado con el uso del gas en invierno y que si no hay agua. Sobre el cambio climático parece que poca gente lo duda ya, pero no todas las carencias de hoy se deben a ello. La gran pregunta que se hace mucha gente es por qué hemos llegado hasta aquí. Qué decisiones en energía o en la gestión del agua no hemos tomado en los últimos 30-40 años para llegar a esto… pero bueno, ese es otro cantar.
Mientras esta es la realidad de los humanos, nuestros cochinos, que también están sufriendo en estos momentos la carencia de agua, están viviendo su particular era del bienestar. Ahora cualquier artículo que se publica sobre porcino u otra especie animal contiene dicha palabra: «bienestar».
Videovigilancia en los mataderos
Hace escasos días se ha legislado sobre la necesidad de poner cámaras en los mataderos para salvaguardar el bienestar de los animales, y en breve se celebrará el I Congreso Internacional de Sanidad y Bienestar Animal que tendrá lugar en nuestro país.
Se aplican estándares de calidad certificada en bienestar animal que van mucho más allá de lo exigible y actualmente se está modificando la propia norma nacional sobre bienestar animal en muchos sectores, incluido el nuestro.

Las instalaciones de madres cuentan con temperaturas controladas, a los lechones les ponen juguetes y cuentan con micro aspersores para que no sufran las desavenencias del calor en unas instalaciones llenas de domótica: ventanas que se abren y cierran automáticamente según la temperatura y la calidad del aire interior, o ventiladores que se ponen en marcha en cuanto detectan algún parámetro fuera de la sensación de confort, muchas de estas cosas no las tengo yo en casa.
El «boom» de los animales
Así que, mientras los humanos vivimos con el miedo en el cuerpo y con la incertidumbre de si podremos pagar la electricidad o el gas este invierno para calentar la casa a no más de 19°, los animales viven su «boom» del bienestar.
En fin, que nosotros tuvimos nuestra época y seguro que algunos hasta la disfrutaron, pero ahora les toca a otros. Emulando la vieja expresión ritual en la sucesión de las monarquías: ¡Nuestro Estado del Bienestar ha muerto, larga vida al Estado del Bienestar animal!