Trigo duro estable, blando y maíz con graves problemas y girasol desabastecido
«Nadie sabe con certeza lo que valen las mercancías. Eso sí, están prohibitivas»
¡Estalló la guerra! La primera y más importante consecuencia es el drama humanitario. Quiero aprovechar para dar mi sincero apoyo al pueblo ucraniano. Pero desgraciadamente, no es la única consecuencia del conflicto.
Otras consecuencias ya conocidas, como el incremento de los costes del gas y el petróleo, la inestabilidad en las bolsas mundiales también son desastrosas. Pero voy a centrar en este artículo en las materias primas agrícolas.
El problema del estallido bélico es que, aunque todo se arreglara en un corto espacio de tiempo, se necesitarían meses para volver a la normalidad en cuanto a trasportes de mercancías.
Como digo en el título, la guerra al trigo duro apenas le ha afectado, solamente para sostener la tendencia bajista que venía marcando en las últimas semanas. Con respecto al trigo blando y maíz, entre ambos países suponen un proveedor importantísimo a nivel mundial y también para España, que es muy deficitario en estos cereales. En el mundo, el binomio exporta el 30% del trigo y el 20% del maíz y a nuestro país el 10% y el 40% respectivamente.

Con respecto a una oleaginosa como la pipa de girasol o su derivado en aceite exportan casi un 80% al resto del mundo y suponen más del 85% de las importaciones españolas. Eso quiere decir que este binomio es mucho más importante para el girasol que Canadá para el trigo duro.
Mercados rotos
Llevamos unos días totalmente desconocidos en los mercados de estas materias primas, marcando máximos históricos diariamente. Nadie sabe con certeza lo que valen las mercancías, eso sí, están prohibitivas.
Ya se habla de trigos blandos y maíces en el entorno de los 400 euros la tonelada (€/tm) en los puertos. Con respecto a las pipas de girasol no se sabe lo que valen por no quedar existencias, pero el aceite de girasol ha doblado sobradamente el precio, lo que nos daría una paridad en pipas por encima de los 1.000 €/tm, algo nunca visto hasta ahora.
El problema es que el aceite de girasol refinado va a quedar totalmente desabastecido en menos de un mes. Ya hay grandes superficies que han anunciado que limitarán sus ventas.
Reflexiones
A la mayoría de los andaluces nos ha pillado con los almacenes casi vacíos a falta de meses para la nueva campaña, algo que siempre digo es que debemos comercializar el máximo número de meses posible. Con lo que la primera reflexión es juntar muchas toneladas y comercializarlas en común durante todo el año.
Esto nos deja un escenario muy complicado para los ganaderos, pero indudablemente todo esto va a repercutir en los consumidores finales, es decir, la segunda reflexión es que el incremento de precios de las materias primas lo pagaremos entre todos los consumidores.
Y la tercera es que con el precio que está alcanzando el girasol, y siendo los andaluces los primeros productores mundiales, no debería quedar ni una hectárea vacía este año, lo que solo falta es que las lluvias nos acompañen un poquito en primavera.