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Aceituna de mesa

Llegó la hora de defender la PAC

«La aceituna negra, la primera que se vio afectada, seguirá soportando aranceles. Unos aranceles que atacan directamente a la Política Agraria Común»

15/03/2021 a las 14:07

El campo andaluz, español y europeo por fin recibe una buena noticia al saberse de la suspensión temporal de los aranceles americanos que tanto daño han hecho a nuestros agricultores, nuestras empresas y nuestros pueblos desde su injustificada imposición. Varios han sido los sectores que se vieron agravados y que ahora ven con alivio cómo la situación pudiera arreglarse de manera satisfactoria con una negociación que esperamos que no nos devuelva a la casilla de partida.

Si hay un sector con el que estos aranceles se cebaron de manera especial fue el del olivar, tan importante en nuestra economía como primer país productor en el mundo. El aceite y las aceitunas no sólo han visto cómo se frenaban las inversiones tanto de mejora de la calidad, procesos industriales, innovación y promoción, sino que también han sido testigos de la pérdida del liderazgo alcanzado en los Estados Unidos después de tantos años de esfuerzo e inversiones. Por eso, ahora toca trabajar para recuperar la cuota de mercado perdida, cuestión nada fácil.

La aceituna negra, la primera que se vio afectada por la política proteccionista, seguirá soportando aranceles y vamos por el cuarto año, que se dice pronto. Unos aranceles que atacan directamente a la Política Agraria Común (PAC), un pilar fundamental de la Unión Europea que considero que de ninguna manera se debe quedar fuera de las negociaciones que puedan llevar a cabo ambas administraciones, al margen de las jurídicas que ya se están puestas en marcha en el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos, gracias al esfuerzo de Asemesa -tanto de recursos humanos como financieros- y del fallo provisional favorable hacia los aceituneros españoles y del que estamos a la espera de que sea definitivo.

El liderazgo de Sevilla en la aceituna negra está en peligro / Agrónoma

El impacto de los aranceles

Permitan que les aporte unos datos que, por mucho que puedan parecer exagerados, son la pura y cruda realidad. En el año 2017, último sin aranceles, España exportó más de 30 millones de kilos de aceituna negra a Estados Unidos; mientras que en 2020 la cifra de exportación de aceituna negra fue de 10,5 millones, lo que significa que hemos pasado de un importe de ventas de 69 millones de dólares en 2017 a 22 millones en 2020. Si pensamos que la pandemia tiene algo que ver le daré los datos de 2019, 13 millones de kilos y 29 millones de facturación.

Todo comenzó el 21 de junio de 2017 cuando Bell-Carter Foods y Musco Family Olive Company presentaron a las autoridades de Estados Unidos una denuncia de carácter administrativa solicitando la imposición de derechos antidumping y antisubvención a la aceituna negra española.

La denuncia originó la apertura de tres investigaciones: una antidumping (AD), otra antisubvención (CVD) -ambas llevadas a cabo por el Departamento de Comercio de Estados Unidos- y una de daño, por parte de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC).

Pues bien, en noviembre de 2017 y enero de 2018, el Departamento de Comercio ya impuso unos aranceles provisionales, antes de tener una resolución definitiva, que ya dejaba a las claras cuál sería el resultado definitivo que no supimos hasta el 12 de junio de 2018.

Colaboración ejemplar en el proceso

Mientras tanto, cientos de agricultores tuvieron que aportar documentación de las ayudas recibidas y de producciones hasta de diez años atrás, colaborando en todo momento y con cada requerimiento de una manera ejemplar a pesar del esfuerzo que ello conllevaba.

Aceitunas / Jaime García

Desde aquí quiero agradecer a esos agricultores su predisposición y esfuerzo que aún a día de hoy le seguimos pidiendo, pues siguen aportando documentación para los periodos de revisión de los aranceles; y ellos son la infantería, la primera línea en defensa de la Política Agraria Común europea que este procedimiento pone en tela de juicio.

Es por ello que vuelvo a pedir a todas nuestras administraciones, tanto regional, nacional y europea, que a ellos no les pueden fallar porque esto es una lucha de todos, no solo de un sector. Está en juego nuestra PAC. Desde el agricultor, las organizaciones de productores (Asaja, COAG Y UPA), Cooperativas Agro-alimentarias y Asemesa estamos haciendo todo lo posible. Solo falta que nuestros políticos, nuestra retaguardia no nos abandone y ganemos esta guerra.

El momento es óptimo, todo parece indicar que la Administración americana está dispuesta a la negociación y no debemos dejar pasar esta oportunidad. Son muchas las familias y muchos los pueblos que tienen puestas sus esperanzas en ustedes y que tras varios años se merecen una solución satisfactoria. ¡Llegó la hora de defender la PAC!