La importancia del cooperativismo en la ganadería
«CorSevilla sirve de referencia en un entorno eminentemente ganadero, dominado por el ecosistema de dehesa»
El pasado 3 de julio se celebró el día Internacional del Cooperativismo, que se celebra el primer sábado de dicho mes. En 1992, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclama Día Internacional de las Cooperativas para celebrar el centenario del establecimiento de la Alianza Cooperativa Internacional, aunque no es hasta 1995 cuando se celebra por primera vez de manera oficial.
Desde estas líneas quiero felicitar a todos los cooperativistas que las integran, ya sean agrarias, industriales, ganaderas o de trabajo asociado. No quiero dejar pasar la efeméride para sacar a colación la importancia que sobre los núcleos rurales tienen estas cooperativas, y me refiero a las que conozco, las agrarias, que comercializan y gestionan las producciones ganaderas de sus asociados, contribuyendo en gran medida al desarrollo de la zona y al asentamiento de la población en su entorno.
Las cooperativas juegan un papel fundamental en el mundo rural, cuentan con un compromiso social de base, tienen una forma de producir y consumir sostenible, aportan trabajo digno y estable, contribuyen a arraigar la población al territorio. En definitiva, generan riqueza, tejido productivo y empleo.
En nuestra provincia existen muchos ejemplos de cooperativas agrarias bien estructuradas y que funcionan dando servicio y cubriendo las necesidades de insumos y ventas de producciones de sus socios, pero quiero personalizarlo en CorSevilla, cooperativa ganadera, asentada principalmente en la Sierra Norte sevillana y la Campiña Sur extremeña.
Empresa de referencia
Integrada por más de 500 socios, 500 familias que han visto en el espíritu cooperativo como sus explotaciones van día a día saliendo a flote; como la cabaña de la zona se encuentra estable y con un cierto repunte.
Pero, sobre todo, cómo sirve de referencia en un entorno eminentemente ganadero, dominado por el ecosistema de dehesa, donde el aprovechamiento de la montanera y el corcho son los Reyes y la ganadería extensiva tanto de ovino, bovino y caprino tiene un papel fundamental para mantener esta forma de vida tan ancestral como el hombre, la ganadería.
CorSevilla, que el pasado año tan complicado celebró su 35 aniversario, da servicios y cubre las necesidades de los ganaderos que la integran y es referente en la zona, comercializando sus producciones. Pero al igual que otras cooperativas, contribuye a una mejora de la cabaña ganadera de sus asociados y desarrolla nuevas estrategias productivas que redundan en una
mejora de la cuenta de explotación y, en definitiva en una mayor renta y desarrollo de la zona.
También ha sabido dar valor a la profesión de ganadero, innovando, aportando a las producciones y apoyando día a día a quienes realmente son sus propietarios, cada uno de los quinientos socios con los que hoy día cuenta.
Corren nuevos tiempos y la ganadería sufre ataques continuos desde distintos sectores, ahora que el mercado parece estable. Es necesario dar respuestas a estos ataques con información y rigor científico y, sobre todo, desenmascarando las mentiras, medias verdades y los intereses ocultos tras las buenas intenciones de salvar el planeta y velar por nuestra salud.
De sostenibilidad, solidaridad y salud saben bien las cooperativas ganaderas. Y, sobre todo, esos socios que están detrás de estas empresas que tanto aportan al desarrollo rural.