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Sector hortícola

Un inicio de campaña tormentoso

«Cuando una estructura de invernadero se viene abajo son miles los euros que perdemos»

27/09/2019 Actualizado a las 13:25

Empezamos la campaña hortícola no con muy buenas noticias, pues el pasado viernes la meteorología volvía a darnos un susto, y aquí en la provincia no hace tanto que padecimos la dureza de un clima cada vez más impredecible y que viene con consecuencias muy graves, todavía tengo en la mente las estructuras caídas en el «regalo» que nos dejó el Día de Reyes de 2018.

De nuevo han sido días de prisas, de mucho trabajo en el campo, pues hay que valorar lo antes posible los daños que la DANA nos ha provocado mientras esperamos alguna medida extra que ayude a volver a la normalidad, si es que eso es posible en muchos casos. Porque lo que queda en evidencia la importancia de contar con un seguro ya sea de cosecha o de las explotaciones (estructuras).

¿Plan «renove» de estructuras?

Cuando una estructura de invernadero se viene abajo son miles los euros que perdemos, ya no por el valor de ésta, que ronda como mínimo los 100.000 euros tranquilamente y sin muchos arreglos o novedades técnicas, por eso cuando a menudo nos encontramos con la idea de que el seguro es caro y que no da coberturas, no puedo sino señalar que el precio que pagamos por estas pólizas no es nada si comparamos el valor de estas estructuras y de lo que hay debajo, y más si tenemos en cuenta que es lo que nos da de comer todo el año. Eso sí, no todos los invernaderos son asegurables sobre todo por cuestión de edad, y quizá deberíamos seguir insistiendo en los planes «renove» de estructuras para evitar que éstas se vengan al suelo con facilidad, pero ésa es otra cuestión, pues con la dureza de este temporal tengo que señalar que muchas de las que se cayeron estaban nuevas. Imagínense la escena: me endeudo para hacer un invernadero, con créditos o con ayudas que aún no cobré, y se me cae al suelo.

Lo cierto es que aquellos que desgraciadamente no tienen sus explotaciones aseguradas difícilmente van a poder levantar cabeza esta campaña, lo han perdido todo, la cosecha por un lado, hectáreas recién plantadas o a punto de entrar al terreno de juego, y por otro, una estructura que a pulmón como suele decirse, no se puede levantar en la mayoría de los casos con lo cual el endeudamiento se incrementa.

Otra cosa es la cosecha, apenas el 14% de la superficie está asegurada, con lo que los créditos de campaña que se sacaron para ponerla en marcha se deberán ampliar si tuvimos la suerte de seguir con el invernadero de pie y la mala suerte de no tener un seguro de cosecha.

Y es que con todo lo que nos puede sobrevenir a lo largo de la campaña y con el tiempo cambiante y loco que tenemos asegurar nuestra explotación es asegurarnos nuestro futuro y el de nuestra familia, y viendo el panorama no creo que merezca la pena correr ese riesgo.

Miguel Ángel Serrano

Técnico de Asaja Almería