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Cereales

El lento agonizar del maíz

«La crisis de precios del maíz no es un problema coyuntural, sino totalmente estructural por la globalización»

27/09/2019 Actualizado a las 13:25

Desgraciadamente, en un mundo globalizado, hay cultivos que, si no se defienden, están abocados a desaparecer del campo andaluz, y este es el caso del maíz. En los últimos 5 años, la superficie de siembra se ha reducido a más de la mitad, y la merma no ha sido mayor por el romanticismo de «su santidad» los agricultores. La realidad es que, con la cantidad de maíz que tenemos que importar, y al precio que el mismo llega a los puertos, es literalmente imposible poder ser competitivos. Y digo que es imposible por los costes y requisitos legales que tenemos que asumir, en comparación con terceros países como Brasil, Ucrania o Argentina. Por lo tanto, la crisis de precios del maíz no es un problema coyuntural, sino totalmente estructural por la globalización.

Otro revés que está sufriendo el maíz nacional, antes preferido por gran parte de la industria de alimentación animal, es la buena calidad con la que está entrando el maíz brasileño a nuestros puertos. Entonces, a parecida calidad (que nunca será igual) las fábricas de pienso, como empresas que son, prefieren comprar en los puertos, olvidándose del maíz nacional, obligando a los productores andaluces a ceder y a adaptarnos a esos precios.

Esto implica que de los 15 ó 20 euros de prima que tenía nuestro producto, ahora el margen se reduce a 2-3 euros que pueda darse por diferencial de portes. El precio del maíz para que empiece a ser rentable debe estar por encima de los 200 euros/tonelada y en los puertos andaluces se ofrece a 170 para lo que queda de 2019 y para todo el año 2020. Por lo tanto, las ayudas de la PAC no hacen más que amortiguar esas pérdidas, para que nuestros agricultores logren recuperar lo invertido después del arduo trabajo realizado. Y todo ello con San Isidro labrador atendiendo a las plegarias de los agricultores para que no haya ni plagas ni enfermedades inesperadas.

Aranceles

Si uno de los principales objetivos de las políticas agrarias comunitarias es depender lo mínimo de terceros países en materia agroalimentaria, apostando firmemente por la biodiversidad, se debería proteger y regular la entrada de materias primas por debajo de los costes de producción europeos. Así como no utilizar la bajada de aranceles en determinados productos como moneda de cambio políticas (Ucrania) o comerciales (Mercosur) a costa de la cartera de los agricultores europeos. Solo así se conseguirá evitar la continua desaparición de cultivos históricos en nuestras tierras.

Por otro lado, el maíz, al ser un cultivo de regadío, tiene muchas más alternativa que los también poco rentables cereales y oleaginosas de secano. Por ello, «el lento agonizar del maíz» acabará el primer año de sequía seria que tengamos, ya que no habría dotación de riego suficiente para cubrir las necesidades del cultivo. Y una vez que no se siembre ni una hectárea en una campaña, «su santidad» los agricultores olvidarán definitivamente el romanticismo hacia un cultivo histórico en el campo andaluz.

Arturo Hidalgo

Director-gerente de Cocereales