El lince, los corderos y los dinosaurios
«Que el lince entre en las granjas en busca de alimento, no es nuevo. Se estima que el 70% de esos ataques tienen por destinatarios los gallineros, pero también están documentados ataques a corderos pequeños»
Días pasados saltaba a escena nuestro amigo el lince «cazando» un cordero y el vídeo se hacía viral. Ha corrido como un reguero de pólvora y los comentarios no se han hecho esperar. Y es que ya llueve sobre mojado y el ganadero ya está harto de ser el pagafantas de la fiesta.
Que el lince entre en las granjas en busca de alimento, no es nuevo. Está documentado y se estima que el 70% de esos ataques tienen por destinatarios los gallineros, pero también están documentados ataques a corderos pequeños y fuentes consultadas me indican que en Doñana se han constatado ataques a cervatillos y gameznos recién nacidos o debilitados y algún que otro adulto debilitado, además de que los conejos escasean y los corderos son raros. Y es que el hambre es muy mala y agudiza el ingenio.
Los linces son predadores especializados y su principal alimento son los lagomorfos; una de las causas de su casi extinción fue precisamente la disminución y desaparición en algunas zonas de las poblaciones de conejos y liebres.
Quizás el lince no sea nuestro enemigo, sino más bien todo lo contrario.
Basta con leer un poco sobre su comportamiento para darnos cuenta que los linces tienen un área de campeo muy amplio, y en su área procuran eliminar o al menos mantener a raya a sus competidores tróficos, como son principalmente los zorros y meloncillos.
Presa fácil
Pero es cierto que si la comida escasea y en el campo abundan los corderos, nuestro amigo el lince ha optado por esta presa fácil y muy nutritiva, a la vez que es más fácil de cazar, el bocado es más grande; y no deja de ser menos cierto que en este caso la Administración debe ser responsable civil subsidiaria, quien debe resarcir al ganadero por el daño causado. Otra cosa es que lo haga.
Las competencias están transferidas y debería ser la Administración regional (en el caso que ha saltado a los medios, la Junta de Extremadura), por ocurrir el ataque en dicha comunidad, pero como digo, otra cosa es que lo paguen o pongan las mil y una traba para resarcir al ganadero. Quizás tengamos que instalar cámaras de foto trampeo en nuestros rediles y majadas para descubrir al enmascarado.
Soy de la opinión que la naturaleza es sabia y siempre actúa equilibrando las poblaciones, presas y predadores y siempre que el hombre intervino y rompió este equilibrio se produjo un caos. No podemos poner puertas al campo y debemos convivir en equilibrio con la naturaleza. Si el lince casi se extinguió en otra época fue entre otras causas por la disminución drástica de la población de lagomorfos, debido en gran medida a la aparición de la mixomatoxis.
Pues bien, quizás deberíamos haber recuperado las poblaciones de lagomorfos antes de proceder a reintroducir al lince, y quiero que quede claro que mi opinión es que el lince es un aliado del ganadero, manteniendo a raya las poblaciones de alimañas en su amplio territorio de campeo. Pero dado que el lince no puede pagar su cuenta, ésta no debe caer en manos del pagafantas del ganadero.
¿Se imagina el lector que quisiéramos recuperar a los brontosaurios y otros grandes saurios herbívoros? Técnicas existen para ello. ¿Qué pasaría con la emisión de gases de efecto invernadero? ¿Qué pasaría con nuestra ganadería tradicional? Un famoso pensador de nuestro tiempo, Homer Simpson, dijo: «…Puede tener todo el dinero del mundo, pero hay algo que jamás podrá comprar;… Un dinosaurio». No demos ideas….