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Sector cereales

Los granos como arma de guerra

«En los análisis de los mercados siempre influyen muchas variables, pero la incertidumbre se multiplica cuando vemos cómo la política tiene una importancia suprema al usarse los granos como arma de guerra»

04/09/2023 Actualizado a las 11:11

La guerra en Ucrania continúa generando distorsiones significativas en los precios internacionales de cereales y oleaginosas. Tras varias amenazas incumplidas de cierre del corredor humanitario de granos, el pasado 17 de julio, éste no se prorrogó, pero tampoco se desencadenaron grandes reacciones en los mercados. Esta insensibilidad de los mercados llevó a Rusia a atacar puertos ucranianos, el miércoles 19 de julio, provocando una subida máxima intradía en las bolsas de Chicago y París.

De cualquier forma, ni a Rusia, ni a Ucrania les interesa que el corredor esté cerrado, porque ambos países son unos grandísimos productores y exportadores mundiales. Más bien parece que es un arma de guerra y sobre todo un arma de negociación, con lo cual, no se espera que el cierre dure mucho tiempo.

En los últimos tiempos, los mercados de futuros en papel de Chicago y París se han desvinculado en gran medida de los precios físicos de los puertos y las producciones locales. Esto se debe a que la falta de actividad de los mercados locales contrasta con la alta actividad de los mercados de papel. Esta situación, unida a una altísima volatilidad, nos lleva a que una gran subida de un día se amortigua con la bajada de los tres siguientes o viceversa.

Cotizaciones locales

Desde el principio de la campaña se han popularizado las quejas por la falta de cotizaciones durante las primeras semanas de recolección en la lonja de cereales y oleaginosas de Sevilla. La razón era la poca operatividad por parte de los compradores, que preferían acudir a los puertos, llenos de mercancías con calidades homogéneas y definidas.

Ante esta situación, la Lonja de Sevilla, organizó una jornada explicativa de los diferentes problemas de calidad de los cereales de invierno, y tras ello, empezó a cotizar a pesar de la escasa operativa, pero después de hacer públicas las cotizaciones, la actividad comercial no ha mejorado significativamente.

Girasoles / J.M.Brazo Mena

En cualquier otro año, las últimas semanas de julio se habría operado bastante, por una parte, para que los agricultores cojan liquidez para el veraneo y porque normalmente, sobre todo en el trigo duro, los principales actores de los mercados se van de vacaciones. Pero este año, quizás por la poca producción, parece que no hay muchas ganas de vender.

Campaña de girasol

En cuanto a la campaña de girasol, se prevé una cosecha media gracias a las lluvias de mayo-junio, estimándose alrededor de 700 kg por hectárea. Las circunstancias actuales de esta oleaginosa son una baja demanda, unida a la entrada de la nueva cosecha, y con stocks sobrantes tanto de semillas como de aceite del año pasado en naves, tanques y puertos.

En resumen, la guerra en Ucrania sigue afectando los mercados internacionales de cereales y oleaginosas, a excepción del trigo duro, mientras que las cotizaciones locales enfrentan desafíos propios debidos a la falta de operatividad, bajas producciones y malas calidades. En los análisis de los mercados siempre influyen muchas variables, pero la incertidumbre se multiplica cuando vemos cómo la política tiene una importancia suprema al usarse los granos como arma de guerra.