Mejor en una cooperativa
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Mejor en una cooperativa

«Se ha hecho un tremendo esfuerzo porque ningún cordero ofertado se quedara en la explotación más tiempo del estrictamente necesario para organizar las rutas de recogida»

28/03/2022 Actualizado a las 17:24

El 20 de marzo la capital del reino se convirtió en rural. Allí estuvieron representados todos y cada uno de los sectores que conforman esta España nuestra rural, olvidada, despoblada y vaciada.

Con la reivindicación se ha dado un golpe en la mesa, un toque de atención por parte de un sector muy calmado, acostumbrado a luchar contra las inclemencias con una capacidad de resignación y siempre con la mirada puesta al frente. Pero ya no puede más.

El campo se muere y no puede esperar ni un minuto más. A la sequía galopante que sufrimos este año, justo cuando empezábamos a recuperar la ilusión, se le une la invasión de Ucrania, cortando en seco el suministro de cereal para alimentar a nuestros ganados y encareciendo más aún los costes de producción, ya muy elevados con las subidas de carburantes, fertilizantes y la energía.

Desconocimiento del sector

Pero quizás lo que más le duele al sector es la falta de sensibilidad y el desconocimiento por parte de nuestros políticos, de todos los colores e ideologías, que solo se manchan de barro cuando entran en campaña electoral.

Manifestación en Madrid el 20 de marzo / Agrónoma

Atacando sin piedad al campo y cuando se acuerdan de él es para rematarlo. Penalizan la caza del lobo, pero defienden la ganadería extensiva o promulgan leyes y hacen declaraciones que ni el propio Don Quijote, en sus episodios de locura más atroz, hubiera hecho. Y es que con las cosas que se llenan las alacenas lo mejor es no tocarlas.

Aún estamos esperando ver cómo se fijan los precios en origen que marca la tan cacareada Ley de la Cadena Alimentaria, y sobre todo, quien los fija. El golpe en la mesa está dado y más que dado, ahora que ya han debido enterarse que esta España rural no es muda, habrá que empezar a negociar y a paso rápido, que el campo no puede esperar ya ni un minuto más.

Me quito el sombrero ante todos los manifestantes que, aunque la guerra de cifras ya se sabe que existe, lo cierto y verdad es que fueron muchos, muchísimos, y aun así no hubo ningún incidente. Fueron muy respetuosos con el mobiliario urbano de la gran ciudad, y es que esta España rural y olvidada está plagada de gente de honor y paciencia, aunque toda paciencia tiene un límite y la del campo está llegando ya a su máximo nivel.

Huelga del transporte

Ahora que padecemos las consecuencias de una huelga del transporte con reivindicaciones que son más que justas y que apoyamos todos, considero que es hora de valorar la importancia de estar en una cooperativa.

Me consta porque lo he vivido de primera mano en CorSevilla y lo he contrastado con compañeros de otras cooperativas, en las que se ha hecho un tremendo esfuerzo porque ningún cordero ofertado se quedara en la explotación más tiempo del estrictamente necesario para organizar las rutas de recogida, lo mismo ha sucedido con las rutas de recogida de leche, donde ningún ganadero perteneciente a nuestras cooperativas han tenido que tirar ni un solo litro de leche a las alcantarillas.

Protesta de los ganaderos en Málaga / Agrónoma

En cuanto a la alimentación del ganado, se han servido puntualmente todos los pedidos, a veces, me consta, que racionando las cantidades, para poder servir a todos y evitar el desabastecimiento.

Las cooperativas han dado muestras de la importancia del trabajo en equipo, asegurando los suministros de piensos, haciendo acopio de materias primas para evitar desabastecimientos y, en muchos casos, organizando los convoyes de camiones para que, de forma segura, pudieran llegar las materias primas o las producciones de nuestros ganaderos a buen puerto.

Ya lo he manifestado anteriormente, y lo reitero, que las reivindicaciones de los transportistas me parecen de justicia, nadie quiere trabajar a pérdidas. Pero lo cierto y verdad es que nuestros animales no entienden de huelgas, ni reivindicaciones y que ellos necesitan recibir el alimento, es una de las cinco libertades del bienestar animal, y sobre todo es el desvelo de nuestros ganaderos, que como hemos podido ver en las noticias, sufrían al ver cómo no tenían pienso suficiente para alimentar a su ganado. Afortunadamente las cooperativas, esta vez sí, han protegido a sus miembros y a sus animales.

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