Mirasoles clásicos versus alto oleico
Oleaginosas

Mirasoles clásicos versus alto oleico

«Se espera un cambio radical en las decisiones de siembra hacia el alto oleico»

27/01/2020 Actualizado a las 13:43

Los girasoles (Helianthus annuus), también admitidos como mirasoles o tornasoles, no son un cereal, sino una oleaginosa y son una alternativa muy atractiva para nuestras rotaciones en el secano andaluz. Una vez apostado por la siembra de este importante cultivo hay que decidir entre variedades clásicas o convencionales, o las conocidas como alto oleico.

A nivel mundial, los principales países productores son Rusia, Ucrania y Argentina con mucha diferencia, y en Europa destacan Francia y España. En Andalucía ha habido un descenso continuado de la superficie de siembra, pasando de 400.000 hectáreas a poco más de 200.000. La razón principal son los bajos precios y la estabilidad en los mercados internacionales. Hay que recordar que en España somos deficitarios en producción, por lo que tenemos que importar gran cantidad de pipas en semilla o directamente aceite crudo o refinado.

A pesar del incremento de consumo mundial en los últimos años, el aceite de girasol supone sobre el 10% del consumo mundial y sigue muy lejos de los aceites de palma, soja y colza que aportan alrededor del 70 % del mismo. Estos porcentajes están cambiando en los últimos años por la mala prensa del aceite de palma.

El girasol puede contener hasta cerca de un 60% de aceite en su semilla y se usa para cocinar, confiterías y biodiésel principalmente. El orujo que queda después de la extracción del aceite se utiliza como alimento para el ganado así como las harinas y hojas de la planta.

Las siembras

Históricamente, en nuestros secanos, se han sembrado sobre todo variedades clásicas. La razón principal es que las variedades sembradas superaban en rendimiento a las de alto oleico, y además el precio era muy parecido. Pero esa situación está cambiando en los últimos años, ya que los rendimientos se han igualado mucho, gracias a la investigación y mejora genética de las semillas de siembra.

En los últimos años el precio de las cosechas de alto oleico han tenido una prima de 30-40 euros/tonelada sobre el convencional y el porcentaje de siembra era 60-70% convencional y un 30-40% alto oleico. Esa prima, el pasado año 2019 se liquidó a los agricultores en torno a los 150 euros/ton.

La nueva situación tiene en alerta a las casas de semillas, ya que se espera un cambio radical en las decisiones de siembra hacia el alto oleico. También la industria debe hacer un estrecho seguimiento a esta situación, porque al ser productos totalmente diferentes, deberá importar mucho más convencional que alto oleico. Lo que está claro es que la industria, para mantener sus fábricas en funcionamiento, debe tener un abastecimiento continuo y de las dos variedades.

Aunque pienso que este año el alto oleico seguirá teniendo una prima importante, no pondría «todos los huevos en la misma cesta», ya que me gusta ser moderado, y diversificaría, ya que es posible que, en algún momento no muy lejano, podamos ver una inversión de la prima y que se termine primando las pipas convencionales sobre las de alto oleico.

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