Es momento de remar en el mismo sentido
Sector hortícola

Es momento de remar en el mismo sentido

«Pimientos, pepinos, berenjenas y calabacines han ocupado los primeros puestos de un ranking de precios de miseria»

28/10/2019 Actualizado a las 12:06

Apenas un mes y medio desde que se dan los primeros pasos de la campaña hortícola ya hemos vivido la primera crisis de precios generalizada que se ha agudizado en la primera quincena de octubre, con la entrada en producción de la mayor parte de las producciones.

Este año ha habido una mayor superficie de cultivos tempranos y cambios de cultivos, por la necesidad que acuciaba tras el nefasto final de campaña, con lo cual la situación de precios que nos ha llegado, teniendo en cuenta nuestro habitual calendario, era casi predecible pero no en los niveles en los que hemos estado.

De este modo pimientos, pepinos, berenjenas y calabacines han ocupado los primeros puestos de un ranking de precios de miseria frente a los que el agricultor no puede hacer nada. ¿Planificación? ¿Previsión? ¿Gestión de mercados? Nada, a esperar el frío. ¿Precios? Aquí una muestra de lo que hemos tenido estos días de octubre, el peor precio para berenjena y pepino de los últimos siete años, que se dice pronto.

La situación es tan frágil que cualquier decisión influye directamente en el desarrollo de la cosecha, la necesidad de trabajar ajustando la oferta a la demanda es vital para que no ocurra lo que está ocurriendo, ya que un factor decisivo pero sobre el que no podemos actuar es el tiempo, éste es incontrolable e impredecible, y no puede ser argumento o excusa para explicar unos malos precios que no han hecho otra cosa que indignar al sector productor porque la respuesta ha sido la de siempre, la inacción por parte de quienes tienen la posibilidad de hacer algo.

Cuestiones sobre las que hay que actuar

En este punto son varias las cuestiones sobre las que hay que actuar. La primera nos viene dada desde la OCM hortofrutícola y que aunque con sus deficiencias, es lo único que en la actualidad tenemos, que son las medidas de gestión de crisis y, entre ellas, las retiradas.

El año pasado la Asociación de OPs retiraba apenas el 1% de la producción, un nivel que no puede ser asumible como bueno. Otra cuestión es que los precios de retirada estén bajos, pues los costes se han incrementado exponencialmente, tema en el que deberemos seguir trabajando, pero a día de hoy son los que son, y lo peor es que se utilizan poco, si no, no se permitiría vender la berenjena a 10 céntimos cuando su retirada se paga a 31.

En mi opinión es cuestión de voluntad, pues son muchas las ocasiones en las que venimos hablando de estas medidas como una vía, no la única, para actuar de forma coordinada en momentos concretos y por situaciones concretas, están ahí, mejorables probablemente, pero infrautilizadas. Por lo tanto, nos quedamos sin argumentos para conseguir su mejora. Es momento, ahora que aún hay tiempo, de remar en el mismo sentido, y sobre todo de escuchar al agricultor.

Miguel Ángel Serrano

Técnico de Asaja Almería

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