Novedades del sector algodonero español para 2023
«Ahora BC exige una trazabilidad total en todo el proceso productivo y especialmente en el momento de entrada del algodón bruto en la factoría desmotadora»
De cara a 2023, destacaremos dos proyectos fundamentalmente, pero cada uno de ellos con entidad y contenido suficiente para ser tratado separadamente y así lo haré. Por un lado, la adopción del sistema BCI (Better Cotton Initiative) y por otro el Programa de Promoción UE dentro del «Enjoy its from Europe».
BCI es el mayor y más importante sistema o estándar de sostenibilidad del mundo. El Programa de Promoción es una iniciativa comunitaria de apoyo a diferentes sectores para reforzar su presencia en los mercados y poder competir en las mejores condiciones.
Hace unos años, se creó BCI por una serie de organismos y empresas, sobre todo textiles, que quieren saber más sobre el algodón que utilizan, no solo desde una perspectiva agraria sino también social y medioambiental. Dispara esta demanda el uso creciente de mano de obra infantil que, unido a condiciones laborales abusivas de los trabajadores en amplias zonas de la geografía productiva, crean conciencia.
Por otra parte, la necesidad del uso controlado de los diferentes inputs tales como agua ,energía, suelos, agroquímicos, etc. Así pues, el amplio manual o conjunto de normas comprendidas en el estándar BC está disponible para que todo aquel que quiera producir un mejor algodón las adopte y utilice.
Avances del BCI
Aunque el procedimiento no es tan simple, nos referiremos a nuestro caso. Empezamos con BCI en marzo de 2017, desde entonces y de manera continuada y positiva, hemos ido avanzando en firme. Hay un momento trascendental que supuso un considerable ahorro de tiempo y de esfuerzos. Supimos hacer ver a BC que nuestro sistema de Producción Integrada (SPI) podía servir como punto de partida ya que el mismo incluía una parte importante de las exigencias establecidas por ellos. Afortunadamente supieron verlo, lo dieron como válido y se empezó a hacer una evaluación comparativa de ambos estándares (Benchmarking), con el objeto de detectar las brechas entre ambos y corregirlas.
Dando saltos en el tiempo, tras infinidad de reuniones virtuales, se llegó al Informe final de Benchmarking, compendio del conjunto de brechas a corregir y que se han centrado en dos bloques, los sociales y laborales, que aunque de obligado cumplimiento, no existían como tales en el SPI y BC así lo exige, y todo lo que tiene que ver con la Cadena de Custodia.
Me referiré a esto último con cierto detenimiento. En efecto, venimos produciendo voluntariamente algodón bajo las exigencias del SPI, pero a la hora de entregarlo en la desmotadora nunca se hizo ni se exigió su separación del algodón convencional, es decir, el no acogido al SPI. En esos momentos no supimos dar importancia a ese rasgo diferenciador que afectaba a tantos parámetros, entre ellos calidad y precio, pero bueno es historia.
Trazabilidad en el proceso productivo
Ahora BC exige una trazabilidad total en todo el proceso productivo y especialmente en el momento de entrada del algodón bruto en la factoría desmotadora. Dicho de otra manera, tiene que cargarse, transportarse, recibirse, descargarse, desmotarse, embalarse, almacenarse y venderse de manera independiente y separada. Solo de esta manera BCI concederá los BCCU o créditos establecidos para cada kilogramo de algodón BC y solo este podrá ser ingresado en la Plataforma Better Cotton (BCP).
Este proceso de cierre de brechas está previsto su finalización total para final de junio, mes en el que se habrá publicado el nuevo Reglamento de Producción Integrada y firmado el Acuerdo de Asociación Estratégica entre Better Cotton Initiative, Consejería de Agricultura y Espalgodón. El alineamiento entre ambos supondrá una aportación novedosa y actualizada para un sector clave como el algodón.