Otoño frío
«A pesar de que las movilizaciones del sector agrario van a continuar por todo el país, seguiremos apostando por el diálogo y la negociación»
Fríos, así nos hemos quedado tras este nuevo encuentro con el Ministro de Agricultura. Y podría incluso añadir además, que estamos incluso decepcionados ya que no tenemos ninguna medida concreta a corto o medio plazo, y con una inflación que sube sin parar y que se sitúa en niveles históricos.
Aun así y a pesar de que las movilizaciones del sector agrario van a continuar por todo el país, seguiremos apostando por el diálogo y la negociación ya que entendemos que la solución viene por esta vía y son muchos los asuntos pendientes que tiene el sector: costes, cumplimiento de la Ley de la Cadena, control de las importaciones de Países Terceros, relevo generacional, precios justos… Todo lo que nos llevó a la calle en 2019 y que congeló la pandemia tenemos que «descongelarlo» para cambiar el rumbo que está tomando el sector y que nos lleva a todos a una situación insostenible.
La semana pasada fue el sector hortofrutícola el que cogía el testigo tras movilizaciones de otros sectores como el lácteo, y lanzaba al Ministerio una serie de reivindicaciones que giraron sobre la problemática común de los actuales costes de producción, pero en las que también se encontraba la repercusión de los Acuerdos Comerciales sobre el sector, una de nuestras reivindicaciones históricas, y ésta última, creemos necesario que también esté en la mesa de negociación.
Retos pendientes
Para el sector es vital poder ser competitivos, y para ello necesitamos una mayor reciprocidad y un control a las exportaciones que llegan a la Unión Europea en su conjunto. Quizá sea éste uno de los principales retos que tenemos.
Por otro lado, en lo que respecta a la aprobación de la Ley de la Cadena, es fundamental que se cumpla y se garantice a los productores un precio que cubra los costes de producción, ya que esta cuestión es clave para los agricultores y ganaderos que necesitan dejar de ser el único eslabón que no puede repercutir el incremento de costes que tiene y que se ve obligado a asumir el del resto. A estas alturas necesitamos hechos por encima de la teoría.
Ya avisábamos que se esperaba un otoño caliente, con agricultores y ganaderos de nuevo en la calle, y así seguiremos, pero por ahora, se ha quedado más bien un otoño frío.